Por: Hugo Chávez
Fecha de publicación:01/03/13

El 20 de octubre en el Palacio de Miraflores Hugo Chávez encabezó el consejo de ministros para abordar temas de índole económico y político. Foto: AVN


Autocrítica: en el primer consejo de ministros llevado a cabo tras la victoria electoral del 7 de octubre último, el Presidente urgió a multiplicar el nivel de eficiencia de la gestión, instalar definitivamente las comunas y desarrollar el sistema nacional de medios públicos, como ejes centrales para el período de gobierno 2013-2019. El documento que sintetiza las palabras pronunciadas por Chávez el 20 de octubre es un instrumento para el debate y un llamado a la participación activa de las masas en esta nueva fase de la Revolución Bolivariana, que tiene en la incorporación efectiva de mecanismos de autogestión productiva y poder popular el mayor desafío.

Por Juan Carlos Monedero

La derecha cree que el poder le pertenece. Cuando salen electoralmente de los palacios de gobierno, suelen desconocer las elecciones. Primo de Rivera, Franco, Pinochet, Salazar, Videla, Carmona… Desde que desapareció la URSS, la derecha del fin de la historia creyó que ya no tenía adversarios. Chávez les descuadró las cuentas. Por eso aplicaron en Venezuela todas las tretas. Pero el proceso bolivariano las derrotó todas, incluido el golpe tradicional. Tuvieron que ponerse la máscara de demócratas. Cuando les sacas diez puntos, parece que no les queda otra que aguantarse. Eso sí, no sin intentar enturbiar los procesos electorales. Cuando las cifras son más apretadas, dan una patada a la mesa. Algo que nunca ocurre cuando el mismo caso ocurre en la dirección contraria.

Por Ángeles Diez

Hace unos días señalé que los medios de comunicación españoles dejaban entrever dos escenarios posibles en Venezuela, uno era preparar la justificación de la derrota, el otro, preparar un golpe de Estado. La victoria de Maduro por un margen menor del esperado ha decantado el tablero de guerra en la segunda dirección. Hay que tener en cuenta que este plan B de la oposición venezolana ha sido siempre el plan A de las oligarquías y del imperio [1] pero el carisma y el liderazgo del presidente Chávez, así como la construcción de un proyecto de hegemonía popular, le hacían ganar las elecciones con un margen suficiente como para que la estrategia del golpe fuera arriesgada –la relación costes- beneficios era desfavorable en una situación de guerra civil-; digamos que la correlación de fuerzas estaba demasiado escorada hacia el proyecto bolivariano.

http://www.minutouno.com/notas/280029-la-venezuela-que-dejo-hugo-chavez-numeros
La mejora de los indicadores sociales y el aumento de las exportaciones, junto a la alta inflación y la fuga de divisas, constiuyen las fortalezas y las debilidades de una gestión que se extendió durante 14 años ininterrumpidos.

Por @NOTICIASMVSMTY

Por Atilio A. Boron
Rebelión  06-03-2013

 Cuesta muchísimo asimilar la dolorosa noticia del fallecimiento de Hugo Chávez Frías. No puede uno dejar de maldecir el infortunio que priva a Nuestra América de uno de los pocos “imprescindibles”, al decir de Bertolt Brecht, en la inconclusa lucha por nuestra segunda y definitiva independencia. La historia dará su veredicto sobre la tarea cumplida por Chávez, aunque no dudamos que será muy positivo. Más allá de cualquier discusión que legítimamente puede darse al interior del campo antiimperialista –no siempre lo suficientemente sabio como para distinguir con claridad amigos y enemigos- hay que partir reconociendo que el líder bolivariano dio vuelta una página en la historia venezolana y, ¿por qué no?, latinoamericana. Desde hoy se hablará de una Venezuela y Latinoamérica anterior y de otra posterior a Chávez, y no sería temerario conjeturar que los cambios que impulsó y protagonizó como muy pocos en nuestra historia llevan el sello de la irreversibilidad. Los resultados de las recientes elecciones venezolanas –reflejos de la maduración de la conciencia política de un pueblo- otorgan sustento a este pronóstico. Se puede desandar el camino de las nacionalizaciones y privatizar a las empresas públicas, pero es infinitamente más difícil lograr que un pueblo que adquirió conciencia de su libertad retroceda hasta instalarse nuevamente en la sumisión. En su dimensión continental, Chávez fue el protagonista principal de la derrota del más ambicioso proyecto del imperio para América Latina: el ALCA. Esto bastaría para instalarlo en la galería de los grandes patriotas de Nuestra América. Pero hizo mucho más.