Pagina12 15/08/2017

Al anunciar la interrupción del escrutinio en la provincia de Buenos Aires, el gobierno nacional proclamó que el resultado era un “empate técnico” y que el desenlace recién se conocería con el escrutinio definitivo, que la Cámara Nacional Electoral terminará en diez días.
Ese tribunal alzó la voz el 27 de junio para alertar a la ciudadanía que el Poder Ejecutivo ni se había dignado responder a sus propuestas para “el fortalecimiento del proceso electoral”, que incluían el traspaso del escrutinio provisorio a la justicia para evitar interferencias políticas. Según la Acordada que firmaron los jueces Santiago Corcuera y Alberto Dalla Vía, era necesario que la ciudadanía supiera que el tribunal no participó en las operaciones atinentes al diseño, planificación, organización, procesamiento, cómputo y difusión de los resultados del escrutinio provisorio “ni tampoco en la contratación de prestadores de servicios a tales efectos”. Todo eso continúa bajo la órbita exclusiva del Poder Ejecutivo Nacional, precisaron en previsión de lo que ocurriría.

Pagina 12 -12 de agosto de 2017 ·

En otro artículo de  Federico Kucher, señala:

El Banco Central ya dilapidó más de 1800 millones de dólares para atender a la corrida cambiaria

El dólar PASO quedó clavado en 18 pesos

El objetivo del Gobierno fue que la cotización no superara ese valor. Para eso, el BC entregó reservas a quienes buscaron refugio en el dólar.

La sangría de reservas internacionales para frenar el dólar no se detiene. Ayer el Banco Central le entregó al mercado 235 millones de dólares para mantener el tipo de cambio en torno de los 18 pesos y acumuló ventas desde finales de julio por 1837 millones de dólares. La cotización del minorista y mayorista no se movió (cerraron en 18,01 y 17,73 pesos) y las miradas de los grandes inversores del mercado quedaron puestas en la próxima semana, cuando se conocerá el resultado de las elecciones. El martes la entidad tendrá que enfrentar otra prueba de fuego: el vencimiento de 535 mil millones de pesos de Lebac


Panorama económico - Tensión cambiaria -  David Cufré

La fuga de capitales y el déficit de la cuenta corriente no terminarán pasado mañana, sea cual sea el resultado electoral. La dependencia de la deuda para financiar la restricción externa no bajará aunque el oficialismo se imponga en la provincia de Buenos Aires y alcance la primera minoría a nivel nacional. La interpretación de que el alza del dólar del último mes y medio obedece a las tensiones de campaña pretende ocultar que las razones principales de esa escalada, que obligan al Presidente a repetir a cada rato que el dólar no debe preocupar, son las deficiencias estructurales de la política económica del Gobierno. Un triunfo de la alianza del PRO y la UCR no resolverá esos problemas sino que por el contrario amenaza con profundizarlos, llevando más al límite los postulados neoliberales que al cabo de un año y medio los encuentra en actitud defensiva frente a una nueva corrida cambiaria. El aumento de la divisa, además, no empezó ahora, sino que viene encadenando sacudones desde noviembre del año pasado con el triunfo de Trump en Estados Unidos, en mayo con las denuncias contra Temer en Brasil y en junio con el rechazo de la evaluadora MSCI a elevar a la Argentina de mercado fronterizo a emergente. En cada uno de esos episodios el disparador no fue si Cristina Fernández de Kirchner se postulaba o no para las elecciones, sino la fragilidad de la economía bajo la dirección de Mauricio Macri.

10/08/2017

 Pressenza

Este domingo se disputan en Argentina elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias. Bajo el pomposo nombre de “Ley de democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral”, la norma que las regula fue sancionada en 2009. Si bien en la teoría uno de los propósitos de esta pre-elección es la de ser una suerte de pre-selección democrática de candidatos dentro de las distintas agrupaciones, en la práctica esta premisa no se ha cumplido y la mayoría de las listas son únicas, sin competencia interna.
Otro motivo esgrimido en su momento para justificar la ley fue la de “ordenar” el espectro político y fortalecer el sistema partidario, previendo números de afiliaciones más altos para obtener o conservar personería jurídica, recolección de firmas para avalar candidaturas y por último, lograr un piso mínimo de votos (1.5% del padrón) para poder competir en la elección de fondo. Lejos de contribuir a una profundización democrática – como era de preverse – la nueva reglamentación conspiró contra las posibilidades de nuevas formaciones o partidos minoritarios, reduciendo la diversidad de opciones y dando continuidad al chantaje del electorado y a la concentración del voto.
Por último, el modelo partidario de representatividad no se fortaleció en absoluto. Por el contrario, los partidos fueron vaciándose paulatinamente quedando apenas como esqueletos anticuados o sellos de goma, incapaces de contener o atraer el impulso transformador de las militancias jóvenes. Esta decadencia de antiguas formas partidarias llegó al punto del vergonzante  ocultamiento de sus gloriosas siglas a fin de no espantar votantes potenciales.
En rigor de verdad, ese proceso no tiene su origen en esa ni en ninguna otra ley, sino que obedece a la sublevación social contra modalidades y poderes burocráticos incapaces de ceder al empuje de nuevos tiempos que exigen una democratización estructural.
De este modo, desde un punto de vista institucional, las PASO han quedado vaciadas de su contenido original y se convierten en una pulseada preelectoral, una encuesta sobre el humor ciudadano, una suerte de antesala de la elección real a llevarse a cabo en Octubre de este año. ¿Apenas eso? De ningún modo.
Dadas las circunstancias políticas en Argentina, en vista del retroceso social inesperado para algunos, absolutamente previsible para otros, la cita adquiere un alto voltaje simbólico. ¿Qué se juega en ellas? Y en términos más amplios, a escala regional o mundial, ¿cuáles son las implicancias de su resultado?

Pagina12 – 26/09/2016
La aparición de la novena firma del grupo Macri montada en un paraíso fiscal, a través de la red global financiera, no es el hecho simbólico más impactante de estos días. Lo es el muro de silencio mediático que se tejió a su alrededor. Y algo equivalente cabe para el fallo judicial que avaló la venta de acciones estatales en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, como avanzada por ahora imperceptible –o no tanto, para quien tenga ganas de ver– hacia la reprivatización del sistema jubilatorio.
Acerca del primer asunto, los elementos surgidos del nuevo listado provisto por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación no dejan lugar a mayores dudas sobre el comportamiento del holding Socma, de la familia presidencial, aunque desde ya se trata de una dinámica compartida por los otros varios miembros de la cúpula empresarial argentina que figuran en el catálogo (Ledesma, Techint, Boldt, etcétera). Los Bahamas Papers analizados en exclusividad para este diario por los colegas Santiago O’Donnell y Tomás Lukin involucran a Socma entre más de 175 mil sociedades, fideicomisos y fundaciones operantes en la guarida fiscal caribeña. La única reacción que trascendió del grupo Macri y de fuentes gubernamentales, con muchísima menor intensidad respecto de cuando se ventilaron los papeles de Panamá, fue insistir con la existencia de documentación en regla por parte de la empresa bahameña. Pero, como en la ocasión anterior, nada excusa que el uso de aguantaderos fiscales es el mecanismo universal para reducir el pago de impuestos, esconder activos y fugar capitales. En lo relativo a Techint, y tal lo consignado asimismo por la indagación periodística, voceros de la empresa aseguran que en los últimos años este tipo de maniobras se redujo considerablemente; pero admiten que “la modalidad offshore, además de las ventajas fiscales, permitía flexibilidad y un mejor acceso al crédito internacional”. Se destacó una curiosidad: Techint Internacional Construction Corp (Tenco), que es la firma vinculada a Argentina con más menciones en esta nueva filtración, tiene una nómina de directores que, desde agosto de 2011, ya no exhibe domicilios en el país. Todos sus responsables comparten una misma dirección en Uruguay.

Rebelión 07-07-2016

Seis meses de gestión confirman que Macri implementa un ajuste neoliberal para transferir ingresos de los trabajadores a los capitalistas. Esta agresión genera resistencias populares y crecientes desequilibrios, en un marco económico adverso que induce al gobierno a ensayar virajes. Mientras prioriza la aprobación de leyes regresivas, retoma el gasto público, convalida el déficit fiscal y atenúa el apriete recesivo. ¿Cuáles son los sectores más beneficiados de la clase dominante? ¿Llegará la anunciada reactivación? ¿En qué se asemeja el modelo actual al menemismo?

“TRABAJO SUCIO”
La fuerte devaluación combinada con recortes de impuestos a los exportadores provocó la mayor escalada inflacionaria desde la catástrofe del 2001. El gobierno ya archivó su cálculo inicial del 25% y estima una carestía anual del 42%. Los formadores de precios se enriquecieron de inmediato con el empobrecimiento del grueso de la población.
En un rapto de sinceridad el ministro Prat Gay reconoció que el gobierno comandó ese “trabajo sucio”, eliminando todos los controles de precios. En los primeros 90 días de gestión se verificaron los efectos de esa agresión con la abrupta generación de 1,4 millones de nuevos pobres. Al concluir el segundo trimestre hay estimaciones que duplican esa cifra.