José Natanson, Nuso
Resumen Latinoamericano / 1 de noviembre de 2018

El presidente electo de Brasil pasó de ser un ex-capitán y un oscuro diputado a surfear una poderosa ola conservadora y autoritaria. Junto con mutaciones en la sociedad brasileña, asistimos también a cambios en las derechas y corridas hacia candidaturas de tinte autoritario y ultraconservador. Bolsonaro interpretó un conjunto de tendencias que lo preexistían, las explotó con habilidad y las convirtió en un programa, un conjunto de símbolos (como su eslogan «Brasil por encima de todo/Dios por encima de todos») y una candidatura. Bolsonaro es consecuencia –más que causa– de los dramas de Brasil.

Entrevista a Edson Bagnara del MST
31/10/2018

Todos los análisis permitían prever que Jair Bolsonaro ganaría las elecciones en Brasil. El impacto de esta victoria de la extrema derecha en un país tan importante en nuestro continente ha encendido el debate, circulan análisis, opiniones. La izquierda reconoce que la derrota del PT implica un duro golpe al proyecto emancipador del pueblo brasilero y del continente todo, y un paso fuerte del imperialismo estadounidense en su esfuerzo por reconquistar los espacios perdidos en América Latina.

Atilio A. Boron
27.10.2018

Aproveché mi viaje de regreso a Buenos Aires para charlar con varios empleados en el Aeropuerto de Río de Janeiro. La conversación me dejó desolado, ahondando la sensación que cosechara en las calles de Río durante toda la semana.

Resumen Latinoamericano/ 28 de Octubre 2018
El candidato del PT a la presidencia hizo un discurso de lucha: “Entrego mi vida a este país”
Fernando Haddad habla al país tras la divulgación del resultado de las elecciones /Foto: Nelson Almeida / AFP

Atilio Borón*
14 Octubre 2018
La sorprendente performance electoral de Jair Mesías Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del Brasil suscita numerosos interrogantes. Sorprende la meteórica evolución de su intención de voto hasta llegar a arañar la mayoría absoluta. Y no fue el atentado lo que lo catapultó la posibilidad de ganar en primera vuelta. Veamos: en los últimos dos años su intención de voto fluctuó alrededor del 15 por ciento, pese a que está próximo a cumplir 28 años consecutivos como diputado federal (y con sólo tres proyectos de ley presentados a lo largo de estos años). Ergo, no es un "outsider" y mucho menos la personificación de la "nueva política". Es un astuto impostor, nada más.