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 6 de junio de 2016

A pesar de todos los intentos para que no sucediera, la Agenda Económica Bolivariana (AEB) en Venezuela se ha reapropiado de la agenda económica del país. En lo que llevamos del 2016, luego de la derrota electoral en las legislativas del pasado diciembre, la Revolución Bolivariana ha encontrado su propia senda. La AEB ha servido para esquivar la mayoría de los abismos ofertados por el neoliberalismo. Se elige otro camino para proteger al pueblo ante este momento adverso. Ni es ni será fácil. La caída del precio del petróleo, el estrangulamiento financiero internacional contra Venezuela, la guerra económica y los desequilibrios económicos internos dibujan un escenario complejo que no tiene soluciones mágicas. Frente a ello, la AEB busca encontrar respuestas de corto plazo al mismo tiempo que soluciones estructurales. Y en este doble objetivo, la economía productiva surge como condición necesaria.

En medio de este contexto, ha irrumpido con mucha fuerza la Agricultura Urbana como nueva práctica productiva, social, cultural y económica. En muy poco tiempo, se ha constituido como una veta protagónica desde que fuera anunciado como Ministerio por el Presidente Nicolás Maduro a inicios de año. No es una idea nueva porque el mismo Hugo Chávez ya hablaba de esta necesidad desde antes del golpe del 2002. La importancia de redescubrir la vocación agrícola de las zonas urbanas fue un llamado continuo para aprovechar la verticalidad de las ciudades. La Agricultura Urbana responde a este reto del siglo XXI, y más si cabe ante una situación de emergencia económica.

CELAG  -04/04/2016
Sobran los argumentos para afirmar que Venezuela está frente a una emergencia económica. El Presidente Nicolás Maduro aprobó, justamente, un Decreto de Emergencia Económica el pasado 14 de Enero del 2016. Decretó aquello que era evidente, aunque necesario por responsabilidad política: sólo cuando se reconoce una situación adversa, se pueden encontrar las respuestas efectivas para superarla. El contexto económico en Venezuela es cada vez más preocupante, tanto a nivel externo como interno. Ante tales circunstancias adversas, el Ejecutivo ha puesto en marcha una Agenda Económica Bolivariana con el objetivo de salir adelante.
1. La condición externa de la emergencia económica
La caída de los precios del petróleo marca de modo considerable una restricción muy inquietante para las arcas públicas del país. Lo mismo le ocurre a todos aquellos Estados que dependen de este recurso. El precio del petróleo ha sufrido una de sus mayores caídas, prolongadas, desde hace décadas. En junio del 2014, el precio por barril alcanzó los 115 dólares. Sin embargo, desde ese momento se viene produciendo un derrumbe continuado en su precio. En el año 2015 acabó por debajo de 40 dólares; a inicios de este año, continuó a la baja alcanzando su mínimo de los últimos 11 años. El precio no termina de recuperarse. La disputa geopolítica y geoeconómica es de alto voltaje. No todo es cuestión de exceso de oferta (aunque también) ni de contracción de la demanda. Hay otro factor clave: el interés especulativo de los grandes capitales mundiales que, a partir de los mercados de valores futuros, imponen los precios en el presente[1]. No será fácil estimar qué sucederá con este fenómeno en el corto plazo. Es todo demasiado imprevisible.

ALAI AMLATINA, 07/01/2016.- 

I. Quién es quién en la Mesa de Unidad Democrática
Catorce son los partidos incluidos en la Mesa de Unidad Democrática (MUD) que han obtenido representación parlamentaria en la nueva Asamblea Nacional. Aquí, una radiografía de cada una de las fuerzas políticas opositoras:

Primero Justicia (PJ): 33 asambleístas. Es un partido que surge en el año 2000 en el ámbito regional, proveniente de una sociedad civil homónima, que participa a nivel nacional por primera vez en 2003. Sus principales referentes son Henrique Capriles Radonski, actual gobernador del Estado Miranda, quien compitió por la presidencia en 2012 y 2013 contra Hugo Chávez y Nicolás Maduro respectivamente; Julio Borges, diputado de 2005 a 2015 y Carlos Ocariz, alcalde del municipio de Sucre.

Aunque en un congreso interno celebrado en 2007 los miembros de PJ hayan definido a su partido como de tendencia centro-izquierdista, es un partido que no cuestiona la economía de mercado.

Además, Primero Justicia ha tenido participación activa tanto en el golpe de Estado contra Hugo Chávez en 2002 como en el paro petrolero de 2002-2003.

En 2005, tras la decisión conjunta con toda la oposición de no participar en las elecciones legislativas en protestas por la desconfianza que despertaba el Consejo Nacional Electoral, Primero Justicia se fractura. De allí, un sector encabezado por Leopoldo López y Delsa Solórzano va a salirse del partido creando una formación propia.

ALAI AMLATINA, 07/12/2015.-  Las elecciones parlamentarias en Venezuela arrojan varias enseñanzas que creo necesario subrayar. En primer lugar que, contrariamente a todas las predicciones de los lenguaraces de la derecha, el comicio se realizó, al igual que todos los anteriores, de una manera impecable.

No hubo denuncias de ningún tipo, salvo el exabrupto de tres ex presidentes latinoamericanos, que a las cuatro de la tarde (dos horas antes de la conclusión del acto electoral) ya anunciaban al ganador de la contienda. Fuera de esto, la “dictadura chavista” volvió a demostrar una transparencia y honestidad del acto electoral que más quisieran tener muchos países dentro y fuera de América Latina, comenzando por Estados Unidos.

El reconocimiento hecho por el presidente Nicolás Maduro ni bien se dieron a conocer los resultados oficiales contrasta favorablemente con la actitud de la oposición, que en el pasado se empecinó en desconocer el veredicto de las urnas. Lo mismo cabe decir de Washington, que al día de hoy no reconoce el triunfo de Maduro en las presidenciales del 2013. Unos son demócratas de verdad, los otros grandes simuladores.

Segundo, resaltar lo importante de que luego de casi 17 años de gobiernos chavistas y en medio de las durísimas condiciones prevalecientes en Venezuela, el oficialismo siga contando con la adhesión del cuarenta por ciento del electorado en una elección parlamentaria.

Tercero, el resultado desplaza a la oposición de su postura facilista y de su frenético denuncialismo porque ahora, al contar con una holgada mayoría parlamentaria, tendrá corresponsabilidades en la gestión de la cosa pública. Ya no será sólo el gobierno el responsable de las dificultades que agobian a la ciudadanía. Esa responsabilidad será de ahora en más compartida.

Cuarto y último, una reflexión más de fondo. ¿Hasta qué punto se pueden organizar “elecciones libres” en las condiciones existentes en Venezuela? En el Reino Unido debían celebrarse elecciones generales en 1940. Pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial obligó a postergarlas hasta 1945. El argumento utilizado fue que el desquicio ocasionado por la guerra impedía que el electorado pudiera ejercer su libertad de manera consciente y responsable.  Los continuos ataques de los alemanes y las enormes dificultades de la vida cotidiana, entre ellos el de la obtención de los elementos indispensables para la misma, afectaban de tal manera a la ciudadanía que impedían que esta ejerciera sus derechos en pleno goce de la libertad.

8 de diciembre de 2015
Intentar explicar un fenómeno sumamente complejo como la evolución política del proceso bolivariano con una gráfica puede parecer un despropósito.

Y sin embargo allí están los datos, que son fuertemente sugerentes. Cuando Chávez gana las elecciones en 1998 el precio del barril era bajo, aún para los parámetros de comparación de la época. En 10 de los 12 años anteriores el mismo había sido superior a los 15 dólares el barril. La consolidación del poder bolivariano se produce a partir de 2002 cuando el pueblo movilizado y la influencia que el líder tenía en las fuerzas armadas abortan el golpe cívico militar promovido por el imperialismo y parte de la burguesía venezolana. A partir de allí los elevados precios del crudo permiten financiar, junto a medidas que habían permitido al estado venezolano captar una parte mucho mayor de la renta petrolera, una serie de políticas de beneficio popular de gran alcance.

Mencionaremos las que nos vienen a la memoria sin pretender ser exhaustivos: un gran aumento del acceso juvenil a la educación a todos los niveles, particularmente la universitaria, la instalación de las misiones en los barrios pobres de muchas ciudades del país que incluyen la asistencia médica primaria, auxilios monetarios para los más pobres, tiendas donde se pueden adquierir productos de primera necesidad a precios subsididados, construcción masiva de vivienda accesible para sectores antes privados de ella y, seguramente, unas cuantas más que olvidamos.

Más aún, Chávez inyecta en la cabeza del pueblo una mística igualitarista y da a los antes marginados una conciencia de su importancia social desconocida hasta entonces.

Se crean así comunidades en campos y ciudades que difunden ideales difusamente socialistas. En realidad Chávez comienza a pronunciar esa palabra por primera vez desde el derrumbe del campo socialista.

Al mismo tiempo expropia una serie de industrias, metalúrgicas, de producción de alimentos, etc. y genera una reforma agraria proporcionando tierra a campesinos y comunas. Expropia también algún banco de gran porte.

Queda, sin embargo, gran parte de la economía en manos privadas. La tierra, la banca, la gran industria, el comercio exterior y gran parte del interior no son afectados en lo esencial.