Entrevista con el economista Oscar Javier Forero sobre las medidas tomadas por Maduro
Aporrea.org /31/08/2018
 
Estamos entrevistando a Oscar Javier Forero, economista, investigador del Centro Internacional Miranda, miembro del Observatorio Nacional de Precios del Estado Tachira, bolivariano y militante de izquierda (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. / https://economiayrebelion.blogspot.com).
Greti Richard (G.R.): Entre las medidas tomadas por el ejecutivo en materia económica está el anclaje y la fijación de precios de bienes y servicios ¿Cómo afectará el anclaje al petro en los precios de bienes y servicios y en el poder adquisitivo de los asalariados y pensionados?

Oscar Javier Forero (O.J.F.): El anclaje era una medida que debió de haberse tomado desde hace por lo menos dos años. El ejecutivo podía haber anclado el salario y las pensiones en cualquier bien o producto: Carne, arroz, leche, pollo, huevos y un largo etcétera, así como también lo ha podido anclar a cualquier otra moneda que no sufra procesos depreciativos tan altos como los padece en este momento el bolívar, es así como lo pudo anclar al dólar, al yuan, euro, rublo, peso colombiano o al petro como efectivamente lo hizo.
Haberlo anclado a algún alimento de consumo masivo en la dieta del venezolano como la carne o el pollo habría sido mejor para el trabajador, se pudo haber creado una especie de "valor promedio" para establecer el costo del anclaje y así mantener más a raya la afectación que genera la depreciación del bolívar y la hiperinflación. Anclarlo al petro es un paso importante, no obstante es pertinente que el pueblo sepa que existen ciertas limitantes con este anclaje, una y tal vez la principal es que si el ejecutivo no mantiene un alza constante del dólar oficial y el mercado paralelo nuevamente lo deja rezagado como estuvo por tanto tiempo lamentablemente seguiremos viviendo con una economía real que domina el mercado ilegal y una economía irreal que sólo será usada para calcular el salario de los trabajadores.
El salario del venezolano ha visto un crecimiento que en términos nominales resulta estratosférico y muy jugoso, no obstante en la realidad dicho salario no alcanzará para todo lo que uno aspira y espera que alcance. Es importante destacar que desde que el ejecutivo hizo el anuncio, hace cerca de 10 días, los precios ya han aumentado por lo menos entre 200 y 700%, otros ni siquiera presentan valor pues desde ya se encuentran desaparecidos, acaparados, escondidos para "adaptarse" al nuevo ingreso. Lo que si es muy probable es que el nuevo salario mínimo alcance, aún con la escalada de precios que desde ya vivimos, para algo más de lo que alcanzaba el anterior. Es decir, un trabajador con el salario mínimo de agosto podía comprar medio cartón de huevos, en este momento si cobrara sus 1.800 Bs S, compraría unos 15 cartones, pero de aquí a que cobre su primer ingreso con el nuevo incremento, pautado para el 7 de septiembre, probablemente y debido a la hiperinflación, ya no pueda comprar 15 cartones sino unos sólo 5 o 6, en todo caso estaría mejor que antes de los anuncios.
Con esto no pretendo decir que la fijación del sueldo en 1.800 Bs S sea una maravilla para los trabajadores, lo que si pretendo decir es que es un paso interesante, pues alcanzará para algo más, a su vez debe ser el punto de inicio de un proceso de recuperación progresiva del poder adquisitivo de la masa trabajadora, pues hace falta mucho por hacer para dignificar al trabajador venezolano y su familia, principales víctimas de la crisis.

(G.R.): ¿Será suficiente el aumento para afrontar la hiperinflación?
(O.J.F.): La hiperinflación en Venezuela es de carácter multifactorial, con detonantes que podríamos llamar tradicionales tales como el exceso de liquidez, la escasez de algunos bienes, entro otros, pero también presenta importantes detonantes externos que son absolutamente atípicos, la depreciación arbitraria del bolívar es uno de ellos y tal vez el más fundamental, el contrabando de extracción y su incidencia en los precios es también algo atípico, es decir así como la hiperinflación presenta elementos que la hacen atípica el control de está implica acciones también atípicas, lo que conduce a asegurar que anclar el salario al petro es un paso importante, pero no suficiente, hace falta mucho para lograr que el trabajador recupere el poder adquisitivo de hace 10 años.
Ejemplo de ello es que, desde Cúcuta se deprecia a diario la moneda lo que quiere decir que el dólar se ha venido alejando progresivamente del valor fijado por el ejecutivo de 60 Bs S por la divisa estadounidense. El día del anuncio el mercado paralelo y el mercado oficial prácticamente estaban equiparados, pero de manera repentina, en menos de 48 horas algunos marcadores llevaron a la esa divisa de 60 a 195 bolívares soberanos por dólar, una verdadera locura que rompe con cualquier lógica económico-racional. Luego de ello el marcador no oficial bajo a 120 Bs S y a la fecha promedia ese valor.
Para que el pueblo de a pie tenga idea de lo que aquí señalo, el día de los anuncios del Jefe de Estado el salario había sido fijado en 30 dólares (tanto en el mercado paralelo como en el oficial), actualmente siguen siendo 30 dólares en el mercado oficial, pero en el mercado paralelo son ahora 15 y como el mercado paralelo a todas luces va a seguir dominando la economía y por ende los precios del mercado interno, pues nos veremos limitados a ganar lo que a Cúcuta se le antoje. Eso seguirá pasando mientras que no tengamos soberanía económica, es decir mientras que sean agentes externos y no nosotros como República independiente los que decidamos el valor de la moneda.

(G.R.): ¿Cómo afectará el aumento de la gasolina, a precios internacionales, al ciudadano de a pie?
(O.J.F.): Si bien el ejecutivo trata de que no haya impacto alguno, habrá de manera ineludible una afectación indirecta que llegará al bolsillo del pueblo. Así tenga el 100% del combustible subsidiado, el sector privado venezolano cargará al valor de los productos el precio de la gasolina sin subsidio. Históricamente ha ocurrido así, en febrero de 2007 el Presidente Chávez redujo el IVA de 14 a 9%, sin embargo esa reducción no tuvo el más mínimo impacto en la inflación de ese mes y de los meses siguientes, es decir el sector privado seguía cobrándole el IVA al pueblo, con la diferencia que no lo entregaba al Estado sino que se apropiaba de él. Un par de meses después se hace un ajuste de 9% a 12% y allí si impactó de manera contundente en los precios. Lo mismo ocurrirá con la gasolina, buscarán las mil y un justificaciones para incrementar el costo de los productos aduciendo bien sea que no poseen subsidio, que no se registraron ante el sistema, que no han podido llenar el tanque, en fin. Es el mecanismo ideal para continuar expoliando el bolsillo del pueblo.

(G.R.): ¿Subirán o bajarán nuestros salarios y los precios con la variación del valor del barril de petróleo?
(O.J.F.): El petróleo es un commoditie que viene en ascenso, las presiones de Estados Unidos sobre Arabia Saudita si bien han rendido sus frutos, no han sido del todo positivas para ellos, estamos a meses del inicio de la temporada invernal en el norte y esto va a disparar el consumo de combustible lo cual incidirá en el precio de éste, lo que significa que el salario se verá ligeramente incrementado por dicha razón. En reiteradas ocasiones he dicho que el anclaje en precios y servicios difícilmente funcionará, pues como detallé más atrás la depreciación que se hace sobre el bolívar continuará lo que seguirá impulsando los precios hacia arriba indiferentemente de como se comporte el barril de petróleo. Lamentablemente el petro no es quien rige la economía venezolana sino el mercado paralelo como lo reconoció el propio Jefe de Estado hace unos días y la tendencia del mercado paralelo seguirá siendo el alza, pues hay múltiples variables que aún juegan a favor de ello.

(G.R.): ¿Es cierto que el petro debe ser una moneda circulante en el país, para poder validar el anclaje del bolívar soberano en el petro?
(O.J.F.): No necesariamente, el petro puede ser una unidad de referencia así no circule en la economía venezolana. Es decir puede ser una especie de "moneda virtual" que nadie va a ver, que nadie va a tocar, con la cual incluso nadie va a comercializar, pero que si servirá para darle el valor a los bienes y servicios, muy semejante a como funciona la Unidad Tributaria que sirve para calcular el costo de algunos servicios e impuestos.

(G.R.): ¿El anclaje del bolívar soberano al petro revaloriza nuestra moneda en cuanto al valor de cambio frente a otras monedas extranjeras?
(O.J.F.): El único anclaje que puede funcionar es el que se está haciendo al salario y eso siempre y cuando se continúe manteniendo una brecha no tan alta con el mercado paralelo, los demás no tendrán impacto alguno ni en el corto ni en el mediano plazo, ni el anclaje a los precios ni el anclaje del naciente bolívar soberano darán los resultados esperados, principalmente por lo que hace un momento te comentaba: El valor de nuestra moneda lo determina Cúcuta y no Caracas, lo determinan las casas de cambio colombianas y no el Banco Central de Venezuela.
Por tal motivo nuestro bolívar va a continuar en descenso, a la fecha la tasa de cambio peso-bolívar que determina el Banco Central de Venezuela y el Banco de la República en Colombia es de 49,52 pesos por bolívar soberano, pero esa tasa no tiene la más mínima repercusión en la economía real pues en la frontera el cambio está en 24,5. Lo mismo ocurrirá con las demás monedas, hago el ejemplo con el peso colombiano porque es el que tiene, además del dólar, la mayor facilidad para tranzarlo y a su vez es el que más demanda ha venido teniendo por parte de muchos ciudadanos no sólo en la frontera sino en el centro del país porque, a pesar que también presenta una tendencia a la devaluación frente al dólar, no tiene caídas tan dramáticas como el bolívar.

(G.R.): ¿Qué fortalezas y qué debilidades le ves tú a este programa económico que lanzó el ejecutivo?
(O.J.F.): El plan de recuperación económica tiene varias fortalezas que destacar, así como varias debilidades, sin embargo si colocamos en una balanza los anuncios con las repercusiones positivas y negativas que tendrá, la balanza se inclinaría hacia el lado positivo, no porque el plan en cuestión sea la panacea sino porque por fin el ejecutivo ha decidido dejar a un lado la terrible y fatídica inacción que tanto daño nos hizo.
Si el alto gobierno hubiese tomado acciones a tiempo para evitar que el salario se pauperizara de la forma que lo hizo las cosas no serían tan complejas, si el BCV hubiese aplicado política monetaria y cambiaria probablemente las casas de cambio colombianas no tendrían el poder y la hegemonía con que cuentan. Fíjate que Turquía empezó a tener una serie de ataques monetarios por parte de su ex aliado, los Estados Unidos, que intenta depreciar la lira turca frente al dólar, casi que inmediatamente el gobierno tomó decisiones para evitar que esto pasara. Aquí lamentablemente no ocurrió así, el año pasado el bolívar fue la moneda que más se depreció en el mundo, 5000% de estrepitosa caída, sin embargo nuestras autoridades monetarias permanecieron inmutables como si nada pasara, eso generó un daño atroz no sólo en lo económico que ya de por sí es grave, sino que también generó un daño hasta psicológico en la población, que no se percibe ni se borra de manera tan fácil.
Observaciones sobre el plan es normal que haya, primero porque la situación en Venezuela presenta tantas aristas y es tan multidiversa que requiere de un sin fin de acciones y de varios años, segundo porque en un país tan polarizado existen quienes a todo le dan la aprobación ý quienes todo lo niegan, ambos grupos, a pesar de ser antagónicos generalmente se caracterizan porque emiten opinión, bien sea a favor o en contra, así no sepan si los beneficia o los afecta. En este momento pensar o hablar como tal de recuperación es muy difícil, un deportista que se ha roto la tibia requiere primero que todo de una valoración para saber qué tan grave fue la lesión, luego una operación para corregir la zona afectada, después requiere de una etapa de reposo absoluto y posteriormente comenzará a practicar, de manera progresiva, ejercicios hasta que por fin pueda volver a las canchas. Lo mismo le ocurre a Venezuela, con la diferencia que teníamos rota la tibia y el diagnostico no se hacia, hasta ahorita podríamos decir que vamos a un periodo de operación para tratar de corregir algunas distorsiones y comenzar a estabilizar la economía, si eso se logrará sería fenomenal.

(G.R.): Hay quienes especulan que al derogarse la ley de ilícitos cambiarios, además de reconocerse el dólar paralelo, es la antesala para la eliminación del control de cambios ¿cuál crees tú que es la política del ejecutivo nacional en esta materia?
(O.J.F.): Si, evidentemente la Ley de Ilícitos Cambiarios era la piedra de tranca para poder desmontar el control de cambio, hay que decir que la mencionada Ley también era el justificativo perfecto para que las empresas no invirtieran dólares y peor aún le exigieran al gobierno divisas tal como un niño le pide a sus padres para las golosinas.
Creo que el ejecutivo por fin decidió cerrar el chorro de la asignación de divisas, a la fecha aún tiene mucho por hacer, fíjate que a través de DICOM se siguen asignando dólares o mejor casi regalando dólares a diversidad de empresas que en nada benefician a la colectividad, es decir el gobierno le entrega recursos, que le pertenecen a todos los venezolanos, para que grupos de empresas disfruten de ellos pues la totalidad de lo que venden o comercializan sigue siendo a la tasa del mercado paralelo.
No obstante considero que la política del gobierno conduce a cerrar de manera definitiva esas grietas, primero porque es absolutamente inviable para las arcas del país y segundo porque las distorsiones que el control cambiario y la dualidad cambiaria generaron obligan a tomar acciones al respecto. El haber reconocido la tasa del mercado paralelo era lo más pertinente, si bien eso tiene un alto costo político tarde o temprano le iba a tocar pagarlo, el gobierno se podría decir que perdió una batalla contra ese monstruo que trato de personificar como dólar today pero que a todas luces ha demostrado ser mucho más que un marcador vía internet, falta ver si con astucia logra recuperar la soberanía económica y estabilizar la moneda, de hacer eso ganaría la guerra, pero repito, para eso aún falta mucho por hacer.

(G.R.): ¿En el plan de recuperación económica qué acciones son necesarias para que se haga efectivo?
(O.J.F.): Considero que al Plan de Recuperación Económica le falta algo de sincronía, si por un lado se habla de precios acordados, por el otro no se puede hablar de precios obligados. En ocasiones se perciben diferentes corrientes dentro del gobierno que no permiten que todos remen hacia el mismo sentido y que el barco navegue en pleno. El momento histórico venezolano se encuentra en tablas, hablando en términos de ajedrez, ningún actor ha logrado dominar el escenario, además es evidente que los actores entre si se encuentran, además de bastante golpeados, muy fracturados, unos más que otros, pero fracturados. Por ello es pertinente que el ejecutivo impulse una política de acuerdo, de entendimiento con los otros actores, entre los que incluyo el privado, de lo contrario el país, además de caer en crisis como ya está, quedará en ruinas y eso no le conviene a nadie, por lo tanto se tienen que evitar las posiciones de kamikaze, más adelante cuando el país se enrumbe de nuevo, cuando ya por lo menos la gente pueda comer de manera más digna y cuando por lo menos temas como transporte, salud y educación funcionen de la manera que es, los revolucionarios veremos cómo hacer para derrotar a nuestro enemigo histórico.
Sumado a ello, el Plan de Recuperación tiene que incluir temas que parecen no estar en la agenda pero que son elementales, considero que hace falta aplicar medidas que vayan frenando la hiperinflación, no existe a la fecha un conjunto de medidas anti inflación que se estén o se vayan a aplicar, la única que parece aislada es la del ahorro en oro, de igual forma se tienen que generar planes en temas como la energía, un país con un deficiente sistema eléctrico difícilmente va a salir adelante, difícilmente va a presentar una verdadera recuperación económica. Otro punto por tocar es el tema de la eficiencia y la eficacia dentro del Estado, allí inexorablemente hay que hablar de las empresas que se encuentran en manos del sector público y que nunca arrancaron o se paralizaron por la crisis, por último reforzar las medidas para lograr que nuestro bolívar sea realmente soberano, a la fecha el BCV ya debería haber instalado por lo menos una oficina en la frontera colombo venezolana, SUDEBAN ya debería tener identificadas y bloqueadas las cuentas bancarias que usan las casas de cambio y demás miembros de la economía delictiva en bancos venezolanos, la Cancillería ya debió haber demandado a Colombia ante organismos internacionales por violar su soberanía económica, por permitir y avalar el contrabando, por fomentar el lavado de activos, etc. Falta muchísimo por hacer si es que de verdad queremos sacar, entre todos, el país a flote. Estoy seguro que muy pocas personas quieren que, después de la lucha histórica de Bolívar y sus héroes, venga la OEA o los yankees o los rusos o chinos a gobernar y resolver nuestros problemas, ese es motivo más que de sobra para entender y comprender que todos somos necesarios, que todos debemos aportar nuestro granito de arena.

(G.R.): ¿El aumento salarial qué impacto tendrá en los pequeños y medianos industriales y empresarios, aun después de que reciban el subsidio para pagar las nóminas durante 90 días?
(O.J.F.): Hay algunos economistas y políticos de derecha que demuestran de manera abierta su condición de clase, se indignan de manera abrumadora por el incremento salarial decretado, pero no se indignaban cuando los precios subían todos los días a ritmos acelerados y el salario lo aumentaban cada dos o tres meses, allí hay una gran farsa por parte de algunos grupos que reclaman en contra de las medidas económicas, no porque sean insuficientes para las mayorías, sino porque hubieran deseado estar en el poder para congelar o peor aún reducir salarios. Entonces uno percibe que allí hay una gran hipocresía por parte de grupos que tratan de hacer ver que el incremento salarial es algo que va a quebrar a todo el mundo, como si los precios de los productos no llevaran años tasados en dólares paralelos, como si buena parte del sector privado, en especial los más grandes, no tuvieran años expoliando el ingreso que realmente le corresponde al trabajador.
Evidentemente un incremento de 6000% de golpe nadie se lo esperaba, a su vez dicho incremento va a generar afectaciones sobre todo en el pequeño y mediano empleador, dado que su flujo de caja es muy limitado, pues debe efectuar verdaderas "malabares" para lograr reponer mercancías en un mercado absolutamente incierto y hostil como el que se vive en estos momentos, eso es verdad. No obstante un grueso del sector privado venia desde hace meses pagando el salario a sus trabajadores muy por encima del fijado por el gobierno nacional, es así como un trabajador de una panadería en promedio ganaba por encima de los 25 millones de bolívares, el sector de la metalmecánica pagaba muy por encima de este monto y así cada uno se fue acoplando a ciertas necesidades mínimas de los trabajadores.
El ejecutivo ha puesto en práctica una serie de medidas que buscan evitar que ese pequeño y mediano empleador cierre sus puertas, estoy seguro que se requieren, para estabilizar la relación precios-salario, mucho más de 3 meses como ha anunciado el ejecutivo. Tiene que haber una estabilización económica que aún con los anuncios no se vislumbra en el corto plazo, sino que llevará tiempo el poder acoplar la dinámica del país a este nuevo metabolismo que aparentemente se quiere construir. De igual forma sobre el tema del subsidio al trabajador de la pequeña y mediana empresa queda mucho por aclarar, temas como el pago de las vacaciones y la liquidación de los trabajadores que decidan renunciar son parte de ello, esto si tomamos en cuenta que la legislación venezolana reconoce para los beneficios y arreglos laborales el último salario devengado por el trabajador, es decir el de 1800 bolívares soberanos, si un trabajador con 10 años de servicio decide renunciar la liquidación es decir la erogación de la empresa para cancelar dicho pasivo será muy elevada, lo que pondría en aprietos al patrono.
Para paliar esta situación las empresas están, desde ya, buscando mecanismos, unos legales y otros fuera de la ley, para tratar de aliviar este tipo de cargas, en todo caso corresponde al Ministerio del Trabajo verificar qué es correcto y qué no, pues de no ocurrir, se le estarían violando los derechos a miles de trabajadores, sumado que para eso el ejecutivo está haciendo un esfuerzo significativo, no es poca cosa cancelar por tres meses semejante nómina laboral.

(G.R.): Entre las medidas tomadas por el ejecutivo nacional está la de cobrar el 1 % a todas las transacciones financieras de los contribuyentes especiales, es decir, de los grandes capitalistas del país ¿Qué impacto tendrá en el circuito económico? ¿Es razonable ese porcentaje tomando en cuenta la inmensa plusvalía acumulada a costa de hambrear al pueblo, obtenido por esta oligarquía en su mayor parte no productiva, si no importadora?
(O.J.F.): El gobierno tiene la necesidad de hacer una profunda revisión de sus ingresos y egresos, entre ellos ha decidido comenzar a aplicar una política tributaria más dinámica, también podemos incluir allí el tema del incremento de combustible lo cual hará que las arcas del país estén más aliviadas para poder inyectarle a la economía financiamiento para intentar reanimarla.
Esta crisis la tienen que pagar indudablemente los ricos y es tarea del gobierno que ello sea así. El Comandante Chávez insistía mucho en que las crisis a nivel mundial la pagan los pobres luego que los ricos hacen y deshacen sobre las economías de los países y aquí eso no ha sido la excepción. El grupo social que se encargó de sacar del país miles de millones de dólares a través de operaciones fraudulentas, bien sea de importación ficticia o con doble facturación, fue el sector privado en asociación con funcionarios públicos. Una vez ya en plena crisis, el gran sector privado ha visto crecer de manera exponencial sus ingresos y activos, la sobrevaloración del dólar, las compras nerviosas y la hiperinflación le han beneficiado de sobre manera, al punto que en este momento la sociedad venezolana, que era de las más iguales del continente, tiene una posición de clara polarización de la riqueza, en cualquier calle de Caracas o del alguna ciudad del interior del país se respira un fuerte aire a miseria por parte de miles y miles de individuos que padecen las inclemencias de la crisis, ese ambiente se mezcla con uno absolutamente contrario, uno de opulencia, de vehículos importados, de ostentación y de creciente riqueza.
Eso no puede ni debe seguir ocurriendo, ya el pueblo en general ha resistido de manera heroica esta vorágine que incluso pone en serias amenazas algo tan elemental como la alimentación, de la salud ni hablar. De manera que, la dinámica nuevamente pone al Gobierno nacional en un contexto de definiciones, o la crisis la siguen pagando injustamente los pobres o la crisis la pagan quienes tienen que pagarla, es decir los que la originaron, los dueños del capital