Investig’Action
Ricardo Vaz - 24 Ago 2018

En el centro de los llanos venezolanos, extendiéndose en los estados Lara y Portuguesa, se encuentra la comuna El Maizal. Con una trayectoria de lucha y construcción del poder popular, es una de las referencias del movimiento comunero en Venezuela. En esta entrevista hablamos con Ángel Prado, vocero de la comuna, sobre el proyecto político impulsado por la comuna El Maizal, la elección municipal del pasado diciembre, el papel de la comuna en el contexto actual, y cuál debe ser el planteamiento de la comuna en la nueva constitución. (1)

Con la idea de seguir avanzando con la comuna (2), se ha planteado la “ciudad comunal”. ¿Puedes hablarnos sobre esta idea?
Con este acumulado de fuerzas políticas que tenemos en este territorio, con el trabajo que hemos venido emprendiendo, El Maizal ha adquirido un liderazgo colectivo en toda esta zona de Simón Planas y yo diría también que a nivel del estado Lara. Nosotros tenemos mucha solidaridad y muchos amigos a nivel de movimientos sociales y populares del estado Lara y también de Venezuela. Entonces con todo ese acumulado, y sabiendo que este es un proceso que no se detiene, que todos los días va creciendo, con iniciativas, propuestas y participación del pueblo, nosotros creemos que ya es hora de dejar de pensar solamente en la comuna El Maizal y partir hacia una organización más grande, a un nivel superior, en pro de construir el sueño del socialismo como decía el presidente Chávez.

Más allá de verlo como una utopía, yo creo que es algo realizable. Aquí en El Maizal existe una comuna, que está en un proceso de construcción obviamente, pero que viene avanzando, y para nosotros es un avance que tiene sentido. Y por eso le hemos entregado la vida a esto. Tenemos una fuerza política importante para ir a otros territorios a invitar a ese pueblo a que nos organicemos en una ciudad comunal, en una gran organización que nos permita desarrollar planes y proyectos que vayan en función de las necesidades de nuestro pueblo, pero sobretodo donde el mismo pueblo construya y defienda esos proyectos. Más allá del discurso, que sean cosas tangibles, que el pueblo sienta que esto tiene sentido.

No es nada fácil el proyecto de la ciudad comunal. El primer enemigo es la derecha, porque la ciudad comunal pasa también en algún momento por “comunalizar” el territorio. Eso pasa por asumir más competencias y más poder, en particular asumir medios de producción: fábricas, empresas, etc. Ahí estaremos disputando el poder con factores que ya existen. La burguesía, que tiene sus intereses económicos, quiere frenar el chavismo, y el reformismo dentro de nuestro estado lamentablemente busca frenar las tendencias y corrientes políticas que amenazan a los privilegios que tal vez los políticos de nuestro gobierno, o personas cercanas, se acostumbraron a disfrutar.

Hay también una lucha a lo interno del chavismo…
Creo que hay una situación de desgaste, políticos desgastados que no tienen iniciativa. Hay muchos políticos que ya pasaron su etapa, quizás creyeron que la idea del chavismo se iba con Chávez a la tumba, o pensaron que el presidente Nicolás Maduro iba a caer, otros que durante el gobierno de Maduro se dedicaron a acumular riquezas y privilegios, mientras niegan la participación de mucha gente. Por lo menos en las tierras de Simón Planas se equivocaron, porque aquí hay una fuerza política que no se detiene y que no depende de una persona. En el caso mío, simplemente asumimos una vocería, que da cuentas y que va marchando plenamente en coherencia con los intereses de nuestro pueblo. Y mientras estamos aquí conversando hay mucha gente en el territorio trabajando, en asambleas, en reuniones, organizando actividades, hay jornadas de trabajo voluntario, etc.

Hay toda una dinámica interesante que es lo que mantiene vivo el espíritu de la comuna. Entonces desde esa perspectiva la ciudad comunal recoge el desarrollo de toda esta dinámica de una manera más amplia, involucrando muchos territorios de esta zona donde la gente se identifica con un movimiento político, en este caso el movimiento comunero de Simón Planas.

¿Cómo está la cuestión de la alcaldía de Simón Planas?
Para la cuestión de la alcaldía es importante recordar el contexto en que sucede. En el año 2017 estábamos en medio de la crisis dura, crisis económica, política, y yo diría también una crisis moral, de valores. Había, y sigue habiendo, un asedio internacional contra Venezuela, como cobrándonos el hecho de haber vivido con Chávez todo este proceso interesante de revolución. Pero ese año bastante complicado también fue un año de grandes logros y avances desde la óptica comunal, tanto desde el punto de vista político y electoral como en lo productivo.

En el momento en que el presidente Nicolás Maduro hace la propuesta de la Asamblea Nacional Constituyente nosotros como pueblo organizado aquí en Simón Planas nos atrincheramos, fuimos a esa contienda y logramos ganar, con más del 80% de la votación del pueblo. Me tocó a mí asumir como constituyentista territorial. Luego vinieron las elecciones de octubre (regionales) y diciembre (municipales). En las municipales nuestro pueblo propuso que nosotros fuéramos a ese proceso electoral y el movimiento comunero de Simón Planas nuevamente me dio esa responsabilidad como candidato.

Ahí pasaron mil cosas, lamentablemente fuimos asediados por fuerzas políticas tanto de la derecha como a lo interno de nuestro gobierno. Son cosas que lamentamos, que tienen que ver con personas con mucho poder. Nos negaron la posibilidad de participar en el partido del gobierno (PSUV) y en otros partidos del polo patriótico, pero logramos hacerlo en el partido Patria Para Todos (PPT). Y ahí logramos una gran victoria de los comuneros y comuneras, le dimos un revolcón al PSUV, fue su primera derrota en la historia de este municipio, uno de los más chavistas y PSUVistas de Venezuela.

¿Qué sucedió tras la elección?
A pesar de haber obtenido una gran victoria en medio de amenazas, chantajes y presiones, esa victoria, tal vez como lo esperábamos, no fue reconocida, y nuestra votación se le atribuyó al candidato del PSUV. Nosotros hicimos todo un proceso legal con el CNE, mantenemos un recurso que hemos introducido ante el tribunal supremo, y todavía no hemos obtenido ninguna respuesta. Solicitamos que, al no reconocerse la victoria de los comuneros en Simón Planas, que por lo menos se impugne el resultado y se convoque una nueva elección. Todo lo que hicimos está legal, queremos entonces que se tome una decisión.

Lamentablemente, no ha habido ningún pronunciamiento, se ha ignorado el tema, sin embargo nosotros sabemos que la alcaldía no es indispensable para nuestro proyecto. Nosotros no vamos a parar el proceso productivo, no vamos a parar el proceso organizativo, no vamos a dejar de votar por la Revolución ni de apoyar el presidente Nicolás Maduro (3). Eso lo hemos mantenido siempre claro. Nunca dudamos en apoyar a Nicolás Maduro, porque creemos que con Nicolás Maduro en la presidencia nosotros podemos seguir avanzando y no irnos a una confrontación. Por una alcaldía, por las acciones de un partido, o por un momento en que el gobierno no nos atendió, nosotros no vamos a olvidarnos de quien es el enemigo estratégico. Aquí estamos como pueblo chavista.

¿Cuál es, desde tu perspectiva, el papel que puede desempeñar la comuna en el actual contexto venezolano?
Desde la comuna, creo yo que si hubiese una mirada más atenta al tema comunal por parte del gobierno, se vería que aquí es donde está realmente la solución para superar la crisis que tenemos y para, ideológicamente, profundizar el proyecto chavista, en la encomienda que nos dejó el comandante Chávez de construir el socialismo.

La comuna, desde el territorio, con toda una dinámica productiva y de participación, puede ayudar a liberarnos de toda dependencia que tenemos, tanto del capital privado como también de la tutela del gobierno. En la medida en que territorialmente, por todo el país, se construyan estas “células”, y también trabajemos los temas de la conciencia de nuestra gente, el tema cultural, las nuevas relaciones entre las comunidades buscando el bien común, podemos ir dando pasos hacia ese modelo de sociedad que planteaba el presidente Chávez.

Lamentablemente hay grandes contradicciones dentro del estado, entre el estado y los movimientos populares y sociales, entre el estado y la comuna. Porque el gobierno es muy poderoso económicamente, con poder para tomar decisiones, y de un solo golpe tiende por veces a acabar con experiencias interesantes. Aquí en El Maizal hemos tenido nosotros la voluntad, el valor y la capacidad de soportar cosas que han atentado contra nuestra organización, contra nuestra experiencia, hemos sido saboteados muchas veces, pero hemos resistido.

Y más allá de resistir también hay que hacer cosas para ponernos a la ofensiva ante el enemigo que se nos presenta, bien sea la burguesía, la oligarquía, o el reformismo que también plantea mantener intacto un sistema donde se desplaza a una clase que durante muchos años se enriqueció para instalar una nueva burguesía burócrata que mantiene un discurso revolucionario pero no le importa el clamor del pueblo. Nosotros no estamos dispuestos a vivir en esas condiciones, no estamos dispuestos a dejar que caiga el chavismo, ni a dejar que el reformismo haga en Venezuela lo que ocurrió tal vez en Brasil o en Argentina, donde hoy día hay graves retrocesos.

En el tema de la producción, tomando el ejemplo del Maizal, el maíz todavía se vende a Agropatria (empresa estatal) (1). Cuando hablamos de la comuna en el contexto de la construcción del socialismo, ¿no habría que controlar toda la cadena productiva?
Ese es uno de los propósitos de la ciudad comunal, y de nuestra acumulación de fuerzas, que nos permita desarrollar, entrar en nuevas etapas. Primero una etapa de asumir más medios de producción, porque los necesitamos, y para que podamos no solamente ser productores primarios, sino también entrar en el ciclo de la industrialización. Para esto sabemos que nos vamos a enfrentar con algunos enemigos, pero también vamos a tener muchos aliados dentro del gobierno y por todo el país.

Nosotros creemos que ya, con nuestra experiencia y nuestra fuerza política, no podemos seguir siendo productores de materia prima para arrimar al estado o al sector privado, dejando desabastecida nuestra zona, que es absurdo. El tema del autogobierno es que la gente debe sentir que el autogobierno en el territorio tiene capacidad de resolver cosas. Y la prioridad ahorita es el tema de la alimentación, y la economía nuestra se genera a partir de la producción, entonces no podemos seguir produciendo para que se la lleve el estado o el sector privado.

Por ello estamos creando este año 2018 un sistema de microempresas, con industrias muy artesanales, pero que permita recibir, transformar, conservar y distribuir con el sistema organizativo que tenemos en las comunidades. Por ejemplo, el maíz, ahí tenemos ya instalado el pilón, tenemos el galpón listo para instalar una pequeña máquina que procesa el maíz, faltaría ver cómo construir silos, ni que sea de manera artesanal. La producción de carne y leche, que viene creciendo, no la estamos vendiendo ni al privado ni al estado, estamos distribuyendo directamente a la comunidad. Así se hace también con el café, hortalizas, y otros rubros que estamos produciendo en la comuna y también con pequeños productores.

Ahora el paso siguiente es instalar la pequeña industria que nos permita por lo menos empezar a entrar en esa dinámica y consolidar un sistema industrial con nuestras capacidades. No vamos a tener la mega industria que tiene Polar [nota: mayor corporación de alimentos venezolana], pero sí podemos por lo menos procesar lo que estamos produciendo.

Sobre el tema de la comuna, aquí en una comuna agraria donde es fácil visualizar la organización en torno de la producción. Pero por ejemplo en una comuna urbana, ¿cómo se plantea el tema de la producción? ¿Qué produce una comuna urbana?
Yo creo que la organización se genera a partir de la necesidad. Y donde hay más población hay mayor necesidad. Lo que no se produce en el campo se puede producir en la ciudad. Nosotros en el campo podemos producir maíz y ganadería porque tenemos condiciones para hacerlo, pero en la ciudad, en cualquier casa se puede producir la ropa, los lentes que tu usas, el reloj, zapatos, o incluso procesar alimentos.

Ahora el tema es el complejo que a veces tenemos, un planteamiento egoísta de quien vive en la ciudad y piensa que solamente el campesino debe producir, solamente el campesino debe organizarse en comunas. Con una lógica similar, ¿por qué no considero yo que el de la ciudad es un parásito? ¡Si de aquí del campo se lleva un camión de comida para Caracas, de Caracas debería venir un camión de ropa para acá para el campo! Este es un debate importante. Ya lo hemos dicho a muchas comunidades del estado Lara, incluso de la zona rural, que está bien que vengan al Maizal a adquirir un producto a bajo costo, ¿pero ustedes qué están aportando?

También en esos barrios populares de las grandes ciudades, donde hay concentración de población, la gente debe organizarse, sea por el tema de la seguridad, de convivencia, de salud, de servicios, o también desarrollando fuerzas productivas. Las grandes industrias, los talleres mecánicos, etc., están en la ciudad. ¡Los obreros viven en el barrio! Con el acumulado de gente en la ciudad también hay más acceso al conocimiento y a la tecnología, de manera que hay que romper ese complejo de que la comuna productiva solo puede funcionar en el campo.

Hablando ahora de la Asamblea Nacional Constituyente, para la cual fuiste electo, ¿cuál crees que debe ser su papel en el contexto político actual?
Yo creo que la Asamblea Constituyente debió haber asumido el papel de legislar y tomar decisiones duras en función de resolver profundamente la crisis económica. Nosotros siempre hemos visto a nuestro gobierno confiar mucho en la empresa privada, con la entrega de divisas, concesiones, siempre le hemos dado mucha oportunidad a la empresa privada, y lo que vemos es que cada día se nos agudiza más el tema de los alimentos, los precios, la inflación.

La ANC tuvo mucho respaldo del pueblo por dos temas centrales, uno que era la situación de las guarimbas y garantizar la paz, que en cierta parte se resolvió, y otro que era la situación económica que afecta mayoritariamente a la gente pobre, y que todavía sigue por resolver. Ahora, yo creo que la Constituyente también debería enfocarse en reestructurar la constitución de la República, decretando una serie de leyes que permitan avanzar de manera acelerada hacia el estado comunal, socialista, que nosotros queremos y que planteó el comandante Chávez. Hay mucha expectativa, una vez que ganemos las elecciones (3), para ver cuál va a ser el rumbo político que va a tener el país, teniendo en cuenta que la ANC aún no ha tomado las grandes decisiones que tiene que tomar.

¿Y cómo crees que debe ser el planteamiento de la comuna en la nueva constitución?
Nosotros planteamos que la comuna sea como un eje transversal y no apenas un artículo de la constitución. Si vamos a la vía comunal, entonces toda la constitución debe ser tocada para que nuestro estado se perfile hacia un estado comunal, socialista. ¡No tiene sentido que tengamos 350 artículos y hagamos el 351 donde se diga que la comuna existe! Yo pienso que, del primer artículo hasta el último, el tema comunal debe ser transversal, para que se defina ya hacia cual es el estado que nosotros queremos construir.

Cabe señalar también que el tema comunal no tiene solo que ver con cuestiones legales o administrativas, es un tema también cultural, la construcción de la nueva cultura de gobierno, la nueva forma de hacer política, de gestionar y distribuir los recursos, y todo eso debe estar reflejado en la nueva constitución. Y cuando hablamos de cultura, eso también tiene que ver con términos. Cuando hablamos de municipio, o parroquia, ¡eso no es nuestro!

Así que el tema comunal también tiene que ver con la organización territorial del país. La comuna El Maizal está en dos municipios, en dos estados, pero es la misma realidad. Más que una división política territorial, el reto es generar una nueva vía de organización del territorio a partir de la lógica de la población, de la geografía humana, eliminando las fronteras heredadas del colonialismo. De cierta forma es volver al concepto de la toparquía de Simón Rodríguez, el gobierno desde el territorio y con el territorio.

Aquí estamos hablando también de los planteamientos que Chávez hizo sobre este asunto en diversas ocasiones…
Yo creo que el presidente Chávez hizo un planteamiento bastante concreto, y propuestas muy interesantes, sobre el tema de la nueva geometría del poder. En el tema de la agregación de los territorios sus planteamientos nos parecen sumamente interesantes. Por ejemplo Chávez planteó el consejo comunal, después la comuna. Después de la comuna planteó la ciudad comunal y en seguida planteó la federación de comunas. Y en un nivel más alto, la confederación de comunas ya sobre todo el territorio.

Ahora, creo que debe darse un debate interesante e intenso en la ANC para rescatar, por si lo hemos olvidado, la propuesta del comandante Chávez. Es una forma de avanzar, no será la única ni la más perfecta, pero el comandante Chávez lo estudió, lo propuso, y según nuestra realidad creemos que esa puede ser una de las formas viables para construir la territorialidad del nuevo estado en el sentido de avanzar hacia el socialismo.

En el caso nuestro, El Maizal es un territorio de dos estados, y la nuestra ciudad comunal ya es ámbito de varias parroquias. La federación de comunas que nosotros planteamos de aquí a Buría, que es una zona donde hay 4 comunas, ya toca territorios de Yaracuy, Lara y Portuguesa. Entonces creo que en la nueva constitución debe organizar ese nuevo orden territorial, como lo planteó el presidente Chávez, con nuevos términos, nuevas formas, con una nueva lógica, con esa nueva geometría del poder en el territorio.

Notas
(1) En un otro artículo exploraremos más en detalle las actividades productivas de El Maizal, así como la compleja relación con el Estado.
(2) La comuna fue planteada por Chávez como la unidad embrionaria, de poder popular en el territorio, para la construcción del socialismo. Agrupando consejos comunales y otras organizaciones, la idea es que la comunidad ejerza directamente el poder a través de asambleas, y que gradualmente asuma factores de producción y competencias políticas. Chávez explicó muchas de estas ideas en su histórico Aló Presidente Teórico #1.
(3) Esta entrevista fue hecha en mayo de 2017, antes de las elecciones presidenciales del 20 de mayo, donde Nicolás Maduro resultó reelecto.

Fuente: Investig’Action