Ricardo Angel Cardona        
12/12/2017

Doce años de gobierno como antecedente
El balance político y económico del proceso de cambio boliviano, vigente desde 2005 hasta el presente 2017, es más necesario que nunca, con el objetivo múltiple de, 1) valorar los aspectos positivos y las conquistas económicas y sociales de 12 años de gobierno no interrumpido de Evo Morales Ayma y de su partido MAS-IPSP, 2) analizar las deficiencias y limitaciones del proceso socio-económico y las medidas equivocadas que se han realizado junto a las acertadas, y 3) proponer nuevas alternativas en base a nuestro programa tecno-socialista democrático, productivo, energético y sostenible. Veamos.
Valoración de los aspectos positivos

Son muchos los aspectos positivos que se han podido palpar en la agenda de doce años, a saber: a) la estabilidad macroeconómica y social, b) el alto nivel de las RIN (Reservas Internacionales Nacionales), 3) la nacionalización de los hidrocarburos y la incubación de las plantas de urea y separadoras de líquidos, 4) la entrega de gas a domicilio a la gente pobre, 5) el fomento a la producción de alimentos en las zonas oriental y andina, entre otras, 6) la conexión eléctrica y caminera de casi todo el país, 7) los planes para explotar litio y fabricación de baterías de ión litio, 8) el apoyo real a las cooperativas y comunidades campesinas, 9) la baja de intereses para que la banca en general pueda prestar dinero accesible para la construcción de viviendas a los jóvenes, 10) el impulso otorgado para una mayor integración económica y cultural con los países MERCOSUR, CAN, ALBA, UNASUR y CELAC. Además de haberse apoyado en las estructuras del G77+China para atraer inversiones de China y otros países BRICS, en energía, infraestructura, agro-industria, siderurgia, e.o.

Se ha producido grandes cantidades de estaño y cobre de alta pureza (99,99%) en las fundiciones de Vinto y la planta electroquímica de Coro-Coro. Como consecuencia de las nuevas inversiones se ha acrecentado la potencia instalada a 2.000 MW y se piensa subir a 10.000 MW hasta el año 2025. Se ha aumentado la producción de alimentos en general a 17 millones ton/año y se piensa subir a 45 millones en 2025. Se ha pensado construir la logística necesaria para hacer del país una nación bi-oceánica (acceso a los dos océanos en forma directa). Para eso se piensa construir el ferrocarril bioceánico Perú-Bolivia-Brasil; mejorar el acceso al Atlántico mediante la Hidrovía PPP (Paraguay-Paraná-Plata) y mediante la Hidrrovía MMM (Mamoré-Madera-Madeira). Entre otros planes emergentes del desarrollo acelerado del país que en general ha crecido al 5% anual en promedio, con baja inflación. El PIB nominal se ha acercado a los 40 mil millones usd/año; y el PIB (PPA) se ha elevado a 90 mil millones usd/año en 2017. El PIB personal (PPA) emergente es por tanto de aproximadamente 7 mil usd/año/persona. Se está a un paso de llegar a ser un país de segundo mundo semi-industrializado, para lo que se requiere un PIB (PPA) de al menos 120 mil millones de usd/año, para una población de 12 millones en 2019. Hay que trabajar duro, pero se puede!
Análisis de deficiencias y limitaciones

Como todo proceso nacido de las luchas de los movimientos sociales, el proceso actual denominado de cambio, y el mismo gobierno de Evo Morales Ayma, no poseen en su seno un partido de cuadros fehacientes experimentados, intachables ante la historia y la sociedad, que marque el rumbo y al que se deban someter todos los dirigentes. El gobierno de Evo Morales Ayma ha funcionado en gran parte empíricamente, pese a los esfuerzos por planificar bien la economía a favor del pueblo boliviano. Ha habido mucha corrupción en el Fondo Indígena (ha desaparecido el dinero y no se lo ha recuperado) y en el Banco Unión (banca pública donde tienen sus cuentas casi todos los bolivianos).

No basta con meter a la cárcel a los autores (gente y ministros del MAS-IPSP), sino que se debe recuperar los cientos de millones robados por los malos funcionarios y deberán ser entregados necesariamente a los municipios productivos más pobres del norte de Potosí, por ejemplo. Un Gobierno supuestamente indígena (MAS-IPSP se ha dado este nombre a sí mismo) no le puede robar o dejar robar a los indígenas campesinos más pobres del país, ya que éstos constituyen la capa de extrema pobreza del 20% que todavía existe y que avergüenza al país y al mismo proceso de cambio actual.
En realidad con casi 40 mil millones de dólares que ha ingresado al país en los últimos 12 años, ya no se debería tener extrema pobreza. Y las 20 mil comunidades campesinas deberían estar produciendo cada una mil ton/año de alimentos, entre ellos quinua, leche, cañahua, carnes, trigo, cebada, sorgo, etc. Para eso las comunidades campesinas deberán ser transformadas a futuro (mediante revolución agraria y agrícola que no se ha dado todavía) en empresas sostenibles, con un determinado plan de negocios en manos de los líderes de base campesinos originarios. Y que incluya el abastecimiento interno (seguridad y soberanía alimentaria) y las exportaciones a los países vecinos y ultramar.

El Gobierno alaba siempre la gran producción de alimentos del oriente boliviano (15 millones ton/año) y no tiene en verdad y en alternativa un plan revolucionario agrícola, de base científica y tecnológica, para que la zona andina y los indígenas pobres hagan lo mismo o superen, como debe ser en el tecno-socialismo, a la producción capitalista del oriente nacional, Chaco, Pantanal, Moxos, Pando, Ixiamas y Amazonía. Mientras no haya un plan tecno-socialista altamente productivo y de base tecnológica para el agro andino y oriental, no se puede hablar ni de lejos de socialismo en Bolivia, como le gusta proclamar a algunos dirigentes del proceso (MAS, CSUTCB, etc.). En España o Israel o Egipto se dan más de 10 cosechas por año. Al mencionar y comparar el modo de producción andino, de bajo rendimiento, como socialismo comunitario originario campesino, se confunde al país y al mundo, ya que en el fondo es sumamente improductivo. Especialmente en comparación a la producción oriental capitalista. Hay baja productividad y no hay planes de negocios para aumentar radicalmente la producción con más calidad, mejores semillas, más abonos y tecnología de riego, créditos, asesoramiento, etc. Los campesinos andinos deberán producir más o emigrarán irremediablemente, como ya lo están haciendo, a las ciudades del país y a los países vecinos, en plena mirada y barbas del Gobierno nacional. Se deberá planificar con cupos por comunidad.

Estas comunidades ya han recibido apoyo gubernamental en riego, agua, represas, semillas, electricidad, caminos, etc., pero aún así no pueden despejar porque no hay un verdadero compromiso con el proceso de cambio. Y el Gobierno no posee lamentablemente de cuadros medios y superiores capaces en temas alimentarios y tecnológicos para que se introduzcan al agro para avanzar y planificar. Se deberá acudir a los ingenieros militares y soldados técnicos en labores agrícolas y organizacionales, y a los universitarios y técnicos, y a los empresarios privados patriotas, para meterse en el campo y asesorar a los campesinos pobres.

Nuevas propuestas y alternativas hacia el 2025
El 21F (21 febrero 2016) por primera vez el MAS-IPSP, y propiamente el presidente Evo Morales Ayma, han perdido la mayoría del 51% y han sido derrotados por la ciudadanía con otro 51%, esta vez en contra. Para que no se acepte la re-postulación de Evo a una nueva elección presidencial en 2019. A estas alturas está claro que el presidente Evo es ya una figura nacional e internacional de alcance histórico, debido y por sus conquistas económicas, culturales y sociales. Y no se necesitaría, ni él ni el proceso de cambio, que se lo re-postule por cuarta vez.
Pero al mismo tiempo se debería pensar en un reemplazante al presidente Evo, salido del propio MAS-IPSP, o de otros partidos de izquierda del país, para que se pueda terciar en las elecciones del 2019. Pero esta vez con un programa superior al programa del actual proceso, de base tecnológica, y que proponga adicionalmente las siguientes medidas, para construir el tecno-socialismo energético y productivo en acción, a saber:

a) acrecentar las inversiones públicas programadas, que sumadas a las privadas y a la IED (Inversión Extranjera Directa) alcancen un valor mínimo de 20 mil millones usd/año, para garantizar un crecimiento anual del 10%,
b) planificar el desarrollo en base a una nueva institucionalidad descentralizada y a la praxis de un gobierno nacional electrónico y desburocratizado, que comprenda a las sub-gobernaciones de 112 provincias autónomas; a los munícipes o alcaldes de casi 340 municipios productivos del país, encargados de mejorar el desarrollo local desconcentrado; a las 20 mil comunidades campesinas transformadas previamente en OECAS de alta gerencia autónoma, producción y productividad; a las federaciones de cooperativas de todo tipo, agrupadas en CONCOBOL, pero más modernizadas y apegadas al cumplimento de las leyes nacionales, y a las 300 mil PYMES existentes en FUNDEMPRESA,
c) crear 112 parques industriales, científicos y tecnológicos, uno en cada una de las provincias,
d) incubar 112 ciudades inteligentes y productivas en cada provincia, con 10 mil habitantes jóvenes emprendedores en cada ciudad inteligente,
e) crecer sin límite hacia unos 20 mil MW de potencia instalada en 2030 en base a las energías renovables y alternativas,
f) pactar alianzas público-privadas para llegar a las 50 millones ton/año de alimentos producidos en 2030,
g) lo mismo para industrializar el país con inversiones privadas y mixtas, dentro de una economía plural, en alianza con las EEE (Empresas Estatales Estratégicas),
h) apoyar al sistema de universidades, centros de investigación y tecnológicos estatales y privados hacia la excelencia académica y científica,
i) cumplir los ODS 2030 de las NN.UU. (Objetivos de Desarrollo Sostenible) en áreas como salud, educación, capacitación, normas de calidad, responsabilidad industrial y social empresarial, salud ocupacional, prevención de accidentes en fábricas y carreteras, etc.,
j) ampliar la base social del proceso actual a las clases medias y profesionales (o en términos del Gobierno hacia los mestizos y blancos),
k) eliminar o disminuir el alcance nocivo del fundamentalismo indígena y avanzar hacia la ideología nacional y antiimperialista,
l) reconocer que el proceso revolucionario boliviano empezó en 1936 emergente de la conciencia patriótica y social de la gran guerra patria en el Chaco,
ll) reconocer el rol de los militares antiimperialistas y socializantes de 1936 a 1946, y a los coroneles y presidentes mártires David Toro, Germán Busch y Gualberto Villarrroel, y de A. Ovando y JJ Torres en 1969-1971,
m) reconocer el rol de la gran revolución social, nacional y anti-imperialista de 1952 y a sus líderes históricos de izquierda como Hernán Siles Zuazo y Ñuflo Chávez Ortiz, entre otros,
n) reconocer la función histórica y social de la UDP en 1982, en el objetivo cumplido para introducir mediante elecciones, la democracia progresista y la unidad del pueblo, hecho histórico que dura hasta el presente, y del cual ha emergido Evo Morales Ayma,
ñ) erradicar la corrupción, el compadrerío del Fondo Indígena y el narcotráfico del país, con o sin ayuda de los cocaleros, o) fortalecer las funciones progresistas de desarrollo social y nacional y de defensa de las FF.AA, Policía, COFADENA, EEE y ADEMAF., y
o) aprovechar productivamente a los cinco millones de bolivianos que trabajan y viven en el exterior para que sus remesas anuales de más de mil millones de dólares sirvan para incubar empresas PYMES en el país, con apoyo gubernamental.

 Cinco millones de bolivianos en el exterior envían al país más de mil millones usd/año, que deberían ser palanqueados por el Gobierno nacional para incubar PYMES 
Ricardo Ángel Cardona
Escritor y político tecno-socialista boliviano y latinoamericano. Ex-parlamentario UDP (1982-1989). 12-XII-2017, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
https://www.alainet.org/es/articulo/189809