La Jornada 29-12-2015 Se acaba un año triste, espantoso, feo, casi inaguantable en este país: odio, temor, xenofobia y racismo con tintes fascistas, brutalidad e impunidad oficial, además de desastres naturales, guerras no naturales y crisis humanitarias, ambientales y de derechos humanos, mientras los políticos ofrecen más de lo mismo o algo peor. O sea, uno de esos años en que un periodista sólo recuerda que tenía que reportar cosas intolerables sólo para descubrir que demasiados de nosotros nos estamos acostumbrando a aguantar lo inaceptable.
Pero este año que se acaba también hubo ecos de una historia que se cuenta menos, que casi nunca se incluye en las listas de fin de año, esa historia donde lo más noble insiste en cantar a pesar de todo, en medio de todo, que invita no a un fin, sino siempre a un principio.
En 2015 se recordó el centenario de la muerte de Joe Hill, trabajador inmigrante (sueco) que se convirtió en una figura rebelde legendaria, conocida tanto por organizar a mineros, estibadores y trabajadores madereros para el gran sindicato anarquista International Workers of the World o IWW, como por sus canciones y caricaturas que acompañaron estas grandes luchas. Fue considerado tan peligroso por los dueños de minas de cobre y otros que decidieron culparlo de un homicidio que no cometió y por el cual fue fusilado por el estado de Utah en 1915. Entre sus últimas palabras figuran las que envió en un telegrama al líder del IWW: "No pierdan el tiempo llorando por mí. ¡Organicen!", lema que se volvió el grito de batalla en luchas sociales en este país. Poco después de su muerte, miles se sumaron a una procesión funeral en Chicago y al llegar al cementerio con sus cenizas se ofrecieron discursos en inglés, sueco, ruso, polaco, español, italiano, alemán y húngaro, entre otros idiomas.
“La antítesis directa del Imperio era la Comuna. El grito de "República social", con que la Revolución de Febrero fue anunciada por el proletariado de París, no expresaba más que el vago anhelo de una República que no acabase sólo con la forma monárquica de la dominación de clase, sino con la propia dominación de clase. La Comuna estaba formada por los consejeros municipales elegidos por sufragio universal en los diversos distritos de la ciudad. Eran responsables y revocables en todo momento. La Comuna no había de ser un organismo parlamentario, sino una corporación de trabajo,
No se trataba de destruir la unidad de la nación, sino por el contrario, de organizarla mediante un régimen comunal” (Carlos Marx. La guerra civil en Francia).
Descentralización participación ciudadana.
El proceso descentralizador debe ser real, a través de la participación efectiva de los vecinos, organizaciones sociales, autoridades locales. Para la solución de todos los temas que hacen a la vida y al trabajo en cada lugar.
Desarrollo coordinado de políticas económicas, sociales desde el barrio. Un activo papel de las comisiones de vecinos, centros educativos, deportivos, sindicatos, instituciones y su relación con el gobierno local, para potenciar su capacidad de incidencia.
Iniciativas que generen nuevas fuentes de trabajo. Promoción de proyectos productivos, comerciales, de servicios. Viables, sustentables económica y socialmente, para el desarrollo del territorio y del os vecinos. Articulación con los programas departamentales y nacionales.
Desarrollo de distintas formas de organización del trabajo, a través de la propiedad social, de las comisione de vecinos, gobiernos locales y otras organizaciones sociales, así como formas cooperativas, donde participen los productores directos, junto a pequeños propietarios.
X14007 - 20.10.2014. Obedeciendo a un orden directa de Adolf Hitler, el 18 de Agosto de 1944 Ernst Thälmann moría fusilado por las SS en el campo de concentración de Buchenwald. Su cuerpo fue inmediatamente cremado para que no quedara vestigio alguno de su paso por este mundo. Thälmann había llegado a este tétrico lugar luego de transcurrir los anteriores once años de su vida en la prisión de Bautzen, donde fuera enviado cuando la Gestapo lo detuvo –al igual que a miles de sus camaradas- poco después del ascenso de Hitler al poder, en 1933.
En esa prisión fue sometido a un régimen de confinamiento solitario cumpliendo la pena que le fuera impuesta por el imperdonable delito de haber sido fundador y máximo dirigente del Partido Comunista Alemán. Thälmann era además uno de los líderes de la Tercera Internacional, que en su VIº congreso -celebrado en Moscú en 1928- había aprobado una línea política ultraizquierdista de “clase contra clase”. Esta se traducía en la absoluta prohibición de establecer acuerdos con los partidos socialdemócratas o reformistas, fulminados con el mote de “socialfascistas” y caracterizados sin más como el ala izquierda de la burguesía.
Julio A. Louis Abril de 2013 Uruguay celebra los doscientos años de las Instrucciones del año XIII. El fervor patriótico se exalta, y en su nombre todos opinan. Llueven los desatinos, como pretender que 1813 sea declarado año de la nacionalidad oriental en “homenaje” a un Artigas que jamás pensó en la “nacionalidad oriental” y para ello basta leer esas instrucciones de profundo sentido federal. No es de extrañar que haya “patriotas” y “artiguistas”, que se oponen a la unidad de Nuestra América o que defienden la impunidad para los criminales al servicio del imperialismo de turno. Pese a ellos Artigas representa la dignidad y la soberanía y entre otros, lo reconoce el actual partido de gobierno, que enarbola la bandera de Fernando Otorgués.
Este año se cumplen sesenta de la entrada en vigencia del Tratado Militar con Estados Unidos (1953) y aunque nadie lo celebre, en silencio y casi sin que aparezca en los medios de comunicación o en las polémicas públicas, la Comisión de Asuntos Internacionales del Senado aprueba por unanimidad su renovación-continuación, proyecto enviado desde el Poder Ejecutivo, autorizado por los ministros ex-tupamaros de Defensa Nacional.
Noam Chomsky y las 10 Estrategias de Manipulación Mediática
15 Septiembre 2010
El lingüista Noam Chomsky elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios
1. La estrategia de la distracción
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a la granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones.
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.