5 de febrero de 2021 - 50 AÑOS DE FRENTE AMPLIO

“¡Hay que dar vuelta el viento como la taba,

el que no cambia todo, no cambia nada!”

Triunfo Agrario

Alfredo Zitarrosa

Luego de la derrota a manos de la coalición de derecha y su proyecto regresivo, se inició por parte del Frente Amplio un importante debate y proceso de análisis autocrítico sobre los 15 años de gobierno; sus luces y sus sombras, sus aciertos y errores. Es así que nos propusimos desde M10S editar este material imperfecto con la opinión de compañeros y compañeras que analizan los orígenes del FA y las primeras 30 medidas programáticas de 1971, a la luz de lo realizado durante los 15 años de gobierno.

A su vez, aportes del proceso visto cronológicamente como aspectos de un viejo debate en la izquierda mundial cuando hablamos de “reforma o revolución” y sus implicancias dialécticas de este binomio. Los límites de la política y la situación de la “democracia liberal” frente a la necesidad del capital de aplicar leyes y mediadas más autoritarias para apropiarse de la riqueza creada y someter a las clases subalternas.A su vez, , se agrega un hecho insoslayable e imprescindible a la hora del análisis en la perspectiva de la lucha popular; en la posibilidad de la derrota o no de las fuerzas regresivas que propone la nueva situación planteada a escala global por la pandemia y que marca una realidad: la agudización y aceleración de la crisis del sistema capitalista en todo su ciclo de reproducción. Nuevamente enfrentamos una recesión a escala similar a la sucedida previo a la Segunda Guerra Mundial. Esta crisis ha puesto en evidencia el carácter deshumanizado del sistema, sus debilidades provocadas por someter a la sociedad ante el altar de las leyes del mercado y el neoliberalismo. Los servicios esenciales hoy naufragan ante la pandemia y los gobiernos se ven obligados a desempolvar viejas políticas públicas e intervenir para paliar las desigualdades y deciencias provocadas por políticas privatizadoras de los servicios públicos, en particular, la salud.

Basta ver la lucha por los mercados de las diferentes corporaciones de medicamentos que ha llevado al jefe de la Organización Mundial de la Salud a señalar que el mundo está al borde de un "fracaso moral catastróco" en compartir la distribución de vacunas. "Este enfoque de “yo primero” no solo deja en riesgo a los más pobres y vulnerables del mundo, sino que también es contraproducente", dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Ellos hablan de fracaso moral, cuando en realidad las multinacionales actúan así porque su única moral es la persecución de las ganancias. No es un tema de mala voluntad, es la esencia del capitalismo que hoy muestra su verdadero rostro.

Entonces nos preguntamos: ¿cuál es el valor de “la democracia” si no puede resolver estos aspectos? ¿Podemos decir que “la democracia” se encuentra secuestrada por las grandes corporaciones y por el capital nanciero porque ya no representa ni garantiza la reproducción del capital? Si miramos el mundo y nuestro continente vemos que existen fuerzas que pujan por imponer gobiernos autoritarios, fascistizantes o recortes a las libertades democráticas. Es el ejemplo de la LUC, ley que establece las bases jurídicas para controlar y reprimir al movimiento popular en la disputa por quien se apropia del excedente creado. A su vez, en Europa, el avance de las organizaciones neonazis y fascistas que levantan la bandera del nacionalismo contra el inmigrante, la ideología de género o la xenofobia.

En ese contexto sabemos que existe un proceso sometido a la tensión dialéctica “revolución – contrarrevolución”, por lo tanto, los procesos no son lineales, ni sus derroteros están predeterminados de antemano. Es así que vimos como el “macrismo” restaurador neoliberal fue derrotado en Argentina por las fuerzas democráticas y populares, y en Bolivia se recupera el poder por las fuerzas progresistas luego del golpe de Estado dado por la derecha. Vimos el templo del neoliberalismo pinochetista venirse abajo y mostrar las terribles injusticias donde los chilenos dijeron ¡basta!. Ahora comenzó la batalla por la democratización de Chile en la redacción de la nueva Constitución para borrar la herencia terrorista pinochetista.

Por lo tanto no existe un determinismo histórico que establezca de antemano cual será la salida a esta crisis. El nal de esta historia aún no está escrito. Dependerá del nivel de conciencia, de lucha, unidad y organización de las fuerzas anticapitalistas y verdaderamente democráticas para conquistar y construir una nueva sociedad. Sigue el Documento completo:

Aportes y reflexiones sobre el pasado, presente y futuro del Frente Amplio.