Sergio Martín-Carrillo
Alainet -10/01/2018

La carrera por una presión fiscal cada vez menor gana velocidad en los últimos años. A la cabeza de la misma, están los paraísos fiscales. Éstos permiten la evasión y elusión fiscal, que a su vez priva a los gobiernos de obtener recursos para llevar a cabo políticas redistributivas, agravando aún más la desigualdad, el principal problema socioeconómico de América Latina. Aunque la desigualdad se redujo de manera considerable durante la última década, con la actual ofensiva neoliberal -que tiene a los impuestos en uno de sus blancos a combatir-, se corre el riesgo de que su nivel vuelva a incrementarse.

Ng Sauw Tjhoi y Marc Vandepitte
Rebelión - 20-11-2017
Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

La comunicación mediática occidental sobre el XIX Congreso del Partido Comunista Chino ha sido desoladora. La atención se ha centrado casi exclusivamente en las “marionetas del espectáculo”, en un solo hombre y en las especulaciones acerca de la hipotética magnitud de su poder. Sin embargo, este congreso no trataba sobre la persona de Xi Jinping, sino sobre los cambios y los retos fundamentales del país más grande del mundo. Pero aparte de algunos clichés trillados no hemos sabido nada al respecto.
Lo fundamental del congreso era que China se encuentra en una nueva era de desarrollo. La expresión “nueva era” figuraba 36 veces en el discurso del presidente Xi. La era antigua se caracterizó por el desarrollo rápido de la economía y la tecnología, en paralelo a la desigualdad social y a los problemas medioambientales. La nueva era trabaja por un crecimiento duradero y equilibrado, una mejor calidad de vida para la población, más participación y un papel más preponderante en el escenario mundial (1).
Ofrecemos a continuación algunas informaciones contextuales sobre varios dominios en la sociedad china en plena mutación, en pleno “desarrollo”, con la esperanza de poder fundamentar más sólidamente los conocimientos y/o las críticas.

1. La economía
Unas cifras que producen vértigo
Estos últimos 35 años de crecimiento han sido simple y llanamente impresionantes. El PNB por habitante se ha multiplicado por 17; sí, ha leído bien: por 17. En comparación, el de India se ha cuadruplicado en el mismo periodo (2). Entre 2003 y 2013 la economía de los países industrializados ha conocido un crecimiento del 16 %, en China ha sido del 165 % y en India del 102 % (3). Además, ya no se trataba de “más de lo mismo” porque la productividad también ha dado un salto hacia adelante. Hoy un obrero chino medio produce cinco veces más que hace veinte años (4).

Hedelberto López Blanch
Rebelión -  25-11-2017
Poco a poco, sin exabruptos ni imposiciones sino con una política de diplomacia, China se ha ido introduciendo en América Latina, una región que por décadas Estados Unidos controlaba como su patio trasero.
Si en los últimos 15 años esos intercambios se multiplicaron por 26, en estos momentos pueden incrementarse más debido a la enorme incertidumbre que se cierne sobre varias naciones latinoamericanas que mantienen estrechos lazos con Estados Unidos motivada por varias declaraciones del presidente Donald Trump quien, entre otras amenazas económicas, ha dicho que renegociará el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Las relaciones comerciales entre el gigante asiático y América Latina han cambiado progresivamente en los años recientes y China hoy aparece como el principal socio comercial de Brasil, Chile, Uruguay, Cuba y Perú y el segundo de México, Argentina y Venezuela.
Desde el 2003 China ha invertido más de 110.000 millones de dólares en la región, la mayoría en los últimos cinco años. El 65 % de las inversiones de ese país desde 2001 fueron destinadas al sector de las materias primas y ahora se lanza también hacia obras de infraestructura y comunicaciones.

01/08/2017

Conductos de suministro de petroleo (verde) y gas (rojo) a Europa

Mapa: Maps on the Web

Los políticos del establishment de los Estados Unidos tienen una perversa tendencia a que los resultados de sus iniciativas en política internacional produzcan resultados contrarios a los objetivos perseguidos; es lo que en inglés y usando la jerga del medio diplomático se conoce como blowback1. Tal es el caso de las recientes sanciones contra Rusia, aprobadas por el Congreso de los Estados Unidos. Los legisladores norteamericanos parecen ignorar los cambios que están teniendo lugar en la economía mundial y parecen ignorar que los Estados Unidos han sido desplazados como eje de la Economía Mundial. Los Estados Unidos ya no son los acreedores del mundo ni tampoco son el lugar donde todos quieren invertir. Desde el último tercio del Siglo XX los Estados Unidos, gracias a una balanza comercial crónicamente negativa y a la emisión inorgánica de dinero y de valores inorgánicos, pasaron a ser los mayores deudores del mundo.

Entrevista a un destacado economista de los EEUU
La politica monetaria según Randall Wray - Alvaro Guzmán Bastida. Periodista EEUU. (Radio CTXT/EEUU)
Randall Wray habla sobre política monetaria. El economista es una de las figuras destacadas del movimiento de la teoría monetaria moderna, que rompe con el análisis ortodoxo sobre la creación del dinero y propone políticas para el pleno empleo. La propuesta de Wray es que el Estado garantice el empleo de todos los ciudadanos.
 Mayo/2017

¿En qué consiste, brevemente, la teoría monetaria moderna?
La modern money theory (MMT) parte del reconocimiento de que un gobierno soberano en realidad no es como una familia o una empresa. A menudo, oímos a políticos, e incluso economistas, decir que si alguien gestionase el dinero de su familia como el gobierno gestiona los presupuestos del Estado, terminaría en bancarrota. Por supuesto, eso es cierto, pero la analogía es completamente falsa, porque implica que un Estado, como una familia, puede quebrar si gasta continuamente más de lo que ingresa. Desde ese punto de partida, analizamos el porqué de la diferencia y sus consecuencias. La principal diferencia es que los Estados emiten su propia moneda, mientras que si una familia emite, por ejemplo, dólares estadounidenses, los está falsificando, y sus miembros irán a la cárcel. Es una prerrogativa del Estado.

¿Qué consecuencias políticas tiene esa teoría, que va en contra del análisis económico ortodoxo?
En el momento más severo de la crisis, el Congreso de los Estados Unidos aprobó un estímulo fiscal de 800.000 millones de dólares en dos años. Esto amortiguó el declive económico, pero el país no se recuperó. El presidente Obama dijo, una y otra vez: “Nos gustaría hacer más, pero el Estado no tiene más dinero”. Eso es falso, lo supiera Obama o no. Si la opinión pública lo entendiera así, habría exigido al gobierno que hiciera más. Por fin, desde hace unos meses, estamos creando empleo a un ritmo razonable, en torno a 200.000 puestos de trabajo al mes. Pero no teníamos por qué haber pasado por un periodo tan largo de crecimiento escaso, sin apenas creación de empleo. Hemos perdido cientos de miles de millones de actividad productiva que no recuperaremos nunca. Las empresas no contrataban porque no vendían los suficiente. Si el gobierno hubiera hecho más, si hubiera creado más demanda para la actividad productiva o incluso creado puestos de trabajo, nos habríamos recuperado mucho antes.