Publicado el 01 de abril 2015 por Janet Biehl en Ecology or Catastrophe (http://www.biehlonbookchin.com/municipalization-economy/)
 A medida que continúa la revolución de Rojava, la naturaleza de su economía ha sido muy discutida. Como he escrito anteriormente, Rojava aspira a una economía social basada en el sistema de cooperativas. En las últimas semanas, varias personas me han preguntado por las ideas de Murray Bookchin sobre la economía: ¿cuáles son los aspectos económicos del municipalismo libertario? He creado un resumen de su pensamiento, sobre la base de los recursos enumerados al final de este artículo. -Janet Biehl
En una economía capitalista, los medios de producción, la industria, al igual que la tierra, las materias primas y los productos elaborados, en resumen, la riqueza financiera se concentra en manos privadas. La alternativa a ésta es una economía social, en el que la propiedad de los bienes, en todo o en parte, se desplace a la sociedad en su conjunto. La intención es crear una sociedad alternativa, que ponga la vida económica directamente en manos de los hombres y las mujeres que están vitalmente involucrados en dicho sistema social. Dicho sistema alternativo sería uno que tiene el deseo y la capacidad de reducir o eliminar los beneficios de una élite social y que construye unas instituciones en favor de los valores humanos. Como señaló Murray Bookchin, una economía social puede tomar varias formas.

zur.org.uy 

Es decir, el temblor llegó a las bibliotecas y por eso esta teoría se hace cargo de cuestionar conceptos que han construido la pirámide que sostiene, nada menos, que la democracia. Lo que plantean es la crisis del sistema representativo y la necesidad de construir organizaciones e instituciones que sean capaces de estimular y canalizar la participación democrática. 

Algunos conceptos que forman parte de la entrevista que les realizó Amador Fernández Savater: 

“Se ha desarrollado un cuestionamiento radical de la democracia “representativa” en nombre de una democracia “real”, vinculado, en algunos casos, a reivindicaciones ecológicas sobre la preservación de los “bienes comunes”. 

“Esta exigencia es la de la democracia participativa y se opone como tal a la democracia representativa que autoriza a unos pocos a hablar y actuar en nombre de la mayoría.” 

“Lo común podría ser definido como lo público no estatal: garantizar la universalidad del acceso a los servicios mediante la participación directa de los usuarios en su gestión, por ejemplo”. 

- Por Raúl Dellatorre 

 www.pagina12.com.ar 

11/7/ 2015 

Una mesa de productores de alimentos, que reúne más de mil cooperativas, le planteó a Kicillof un proyecto para disputarles el control de precios a las grandes cadenas: asociarse al Estado en una red de bocas de venta. 

A mediados de la última semana, el día miércoles, Axel Kicillof hacía el anuncio de la sexta actualización del programa Precios Cuidados, correspondiente al tercer trimestre de este año. Un programa que, según destacó en la oportunidad el propio ministro, “fue de menor a mayor, creciendo en la cantidad de productos, en alcance, en modalidad de comercios adheridos y en cumplimiento”. Pocas horas después, un nutrido grupo de representantes de productores de alimentos se reunía en el Palacio de Hacienda con el titular de la cartera –acompañado de varios miembros de su equipo, entre ellos Augusto Costa– para acercarle otra propuesta, largamente debatida entre más de mil cooperativas de todo el país, “para enfrentar la intermediación parasitaria y especulativa de grupos concentrados en la industrialización y la comercialización, que perjudican tanto al productor como al consumidor”: la creación de una red de supermercados mixtos, entre el Estado y las cooperativas de alimentos. Las organizaciones de productores nucleados en la Mesa Nacional de Cooperativas Productoras de Alimentos apoyan y participan del programa Precios Cuidados pero consideran que, en el marco de las grandes cadenas de supermercados, “es poco lo que se puede hacer contra la especulación: necesitamos una red de comercialización propia, con intervención del Estado, que le dé la oportunidad al consumidor de llegar a nuestros productos con precios justos y por fuera de las grandes marcas”. 

Los Centros Sociales Okupados Autogestionados (CSOA) sufren una presión cada vez mayor por parte de las autoridades. Son inmuebles abandonados a su suerte por sus propietarios, privados o entidades de la Administración, y son recuperados para la vida pública por movimientos sociales.  Movimientos de vecinos se esfuerzan cada vez más en la defensa de esos espacios,  que representan, dicen, "una respuesta democrática a la falta de equipamientos"
CARLOS DEL CASTILLO

de Carlos Callero 


 
Dolores Tejada Saavedra, concejala de trabajo de Marinaleda, nos cuenta con lujo de detalles y un lenguaje sencillo, cercano, cómo un pueblo, luchando y resistiendo, logró socializar los medios de producción, la vivienda, la salud, la educación y el ocio.
También nos da su opinión sobre las inmensas ventajas que comporta un sindicato activo, con el poder político del ayuntamiento y la fuerza productiva de sus cooperativas en manos del pueblo.
Marinaleda es una ciudad de 3.000 habitantes donde la tasa de paro es 0%, donde quien quiera trabajar en la autoconstrucción de su casa sólo tendrá que pagar 15€/mes, cuando la familia trabajadora tenga que dejar a sus pequeños en una guardería sólo pagará 12€/mes e incluirá comida y un largo etcétera.
Un verdadero oásis en medio de un país dominado por el capitalismo más salvaje y el gobierno más casposo y retrógrado que ha tenido la corta democracia española y que está dejando una tasa de desempleo del 27%, un 50% de paro juvenil y una pobreza grave que afecta a tres millones de personas.