Ahora sí la historia tendrá que contar con los pobres de América” Esta epopeya la van a escribir las masas de indios, de campesinos sin tierra, de obreros explotados

12 de diciembre de 1964
Señor Presidente,
Señores Delegados:

La representación de Cuba ante esta Asamblea se complace en cumplir, en primer término, el agradable deber de saludar la incorporación de tres nuevas naciones al importante número de las que aquí discuten problemas del mundo. Saludamos, pues, en las personas de su Presidente y Primeros Ministros, a los pueblos de Zambia, Malawi y Malta y hacemos votos porque estos países se incorporen desde el primer momento al grupo de naciones no alineadas que luchan contra el imperialismo, el colonialismo y el neocolonialismo.

Hacemos llegar también nuestra felicitación al Presidente de esta Asamblea, cuya exaltación a tan alto cargo tiene singular significación, pues ella refleja esta nueva etapa histórica de resonantes triunfos para los pueblos de Africa, hasta ayer sometidos al sistema colonial del imperialismo y que hoy, en su inmensa mayoría, en el ejercicio legítimo de su libre determinación, se han constituido en Estados soberanos. Ya ha sonado la hora postrera del colonialismo y millones de habitantes de Africa, Asia y América Latina se levantan al encuentro de una nueva vida e imponen su irrestricto derecho a la autodeterminación y el desarrollo independiente de sus naciones. Le deseamos, Señor Presidente, el mayor de los éxitos en la tarea que le fuera encomendada por los países miembros.

Cuba viene a fijar su posición sobre los puntos más importantes de controversia y lo hará con todo el sentido de la responsabilidad que entraña el hacer uso de esta tribuna, pero, al mismo tiempo, respondiendo al deber insoslayable de hablar con toda claridad y franqueza.

Carta: A Jose Medero. La Habana, 26 febrero 1964
La Habana, febrero 26 de 1964
"Año de la Economía"

Sr. José Medero Mestre
Juan Bruno Zayas No. 560
e/ Ave de Acosta y O'Farrill
Víbora, Habana.

Compañero:
Le agradezco su interés y sus notas. Para convencerme puso el dedo en la llaga; cita a quienes impugno. Lamentablemente no puedo extender una polémica epistolar por las implicaciones que tiene sobre mi tiempo.

En números sucesivos de Nuestra Industria Económica irán saliendo artículos que demuestran la preocupación de una selecta cantidad de técnicos soviéticos sobre problemas similares.

Sólo una afirmación para que piense: anteponer la ineficiencia capitalista a la eficiencia socialista en el manejo de la fábrica es confundir deseo con realidad. Es en la distribución donde el socialismo alcanza ventajas indudables y en la planificación centralizada donde ha podido eliminar las desventajas de orden tecnológico y organizativo con el capitalismo. Tras la ruptura de la sociedad anterior se ha pretendido establecer la sociedad nueva con un híbrido; al hombre lobo, la sociedad de lobos, se lo reemplaza con otro género que no tiene su impulso desesperado de robar a los semejantes, ya que la explotación del hombre por el hombre ha desaparecido, pero sí impulsos de las mismas cualidades (aunque cuantitativamente inferiores), debido a que la palanca del interés material se constituye en el árbitro del bienestar individual y de la pequeña colectividad (fábricas, por ejemplo), y en esta relación veo la raíz del mal. Vencer al capitalismo con sus propios fetiches a los que se les quitó su cualidad mágica más eficaz, el lucro, me parece una empresa difícil.

Si esto es muy oscuro (ya pasa la media noche en mi reloj), tal vez le aclare mi idea este otro símil: la palanca del interés material en el socialismo es como la lotería de Pastorita; no alcanza a iluminar a los ojos de los más ambiciosos ni a movilizar la indiferencia de los más.

No pretendo haber terminado el tema ni mucho menos establecido el «amén» papal sobre estas y otras contradicciones. Desgraciadamente, a los ojos de la mayoría de nuestro pueblo, y a los míos propios, llega más la apología de un sistema que el análisis científico de él. Esto no nos ayuda en el trabajo de esclarecimiento y todo nuestro esfuerzo está destinado a invitar a pensar, a abordar el marxismo con la seriedad que esta gigantesca doctrina merece.

Carta a Elías Entralgo (31 de agosto de 1964)
Publicado el septiembre 26, 2013    por javiermartinc

Agosto 31 de 1964
“Año de la Economía”

Elías Entralgo
Presidente Comisión de Ext. Universitaria,
Universidad de La Habana
Ciudad

Estimado compañero:

Recibí su amable invitación, la que me demuestra indirectamente y, estoy seguro, que sin proponérselo usted, las radicales diferencias de opinión que nos separan sobre lo que es un dirigente.

No es posible comprometerme a la charla a que usted me invita; si lo hiciera, sería sobre la base de dar todo mi tiempo disponible a la obra de la Revolución. Para mí es inconcebible que se ofrezca una retribución monetaria a un dirigente del Gobierno y del Partido por cualquier trabajo de cualquier tipo que sea.

Entre las muchas retribuciones que he recibido, la más importante es la de ser considerado parte del pueblo cubano; no sabría valorarlo en pesos y centavos.

Lamento tener que escribirle estas letras, pero le ruego no le dé otra importancia que la de una queja sentida por lo que considero un agravio gratuito, no menos doloroso por no ser intencionado.

Patria o muerte
Venceremos

Cmdte. Ernesto Che Guevara

CHE: Carta a Carlos Franqui (Tarará, 10 de marzo de 1959)
Tarará, Marzo 10 de 1959
Comp. Carlos Franqui
Director del Periódico Revolución
La Habana
Compañero Franqui:
Vi en la Revista “Carteles”, en la sección “Tras la Noticia”, que escribe Antonio Llano Montes, una nota que me ha interesado, por insinuar algo sobre mi postura revolucionaria, tras la siguiente frase, aparentemente inofensiva: “El comandante Guevara fijó su residencia en Tarará”.

No analizaré aquí quién es el señor periodista ni daré noticias sobre lo que el tiene en los archivos a mi custodia encomendados, no es mi intención hacer acusaciones o contraacusaciones, me debo a la opinión pública y a quienes han confiado en mi como revolucionario.

Le aclaro a los lectores de Revolución que estoy enfermo, que mi enfermedad no la contraje en garitos ni trasnochando en cabarets, sino trabajando más de lo que mi organismo podía resistir para la Revolución.

Los médicos me recomendaron una casa en un lugar apartado de las diarias visitas y Recuperación de Bienes me prestó ésta que habitaré en la referida playa hasta que los colegas que me atienden me den de alta; debí ocupar una casa de personeros del antiguo régimen porque mi sueldo de $125.00 como oficial del Ejército Rebelde no me permite alquilar una con suficiente amplitud para albergar a la gente que me acompaña.

El hecho de ser una casa de antiguo batistiano hace que sea lujosa; elegí la más sencilla, pero de todas maneras es un insulto a la sensibilidad popular. Prometo al señor Llano Montes y sobre todo al pueblo de Cuba que la abandonaré cuando esté repuesto.

Te agradeceré la publicación de estas líneas para mejor ilustración de nuestro pueblo, sobre la actuación de quienes hemos contraído, una responsabilidad con él.
Che


"Año de la Agricultura"
Habana


Fidel:

Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos.
Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierto, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera). Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.