Tomado de pagina de Prensa de la UDELAR 

Reunión sobre acuerdo ANEP-Plan Ceibal-Google. Foto: Richard Paiva-UCUR.Representantes de la Universidad de la República (Udelar), el Plan Ceibal, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y de Antel, entre otros organismos, acordaron este martes analizar en el plazo aproximado de un mes «otras alternativas» al acuerdo alcanzado con la empresa Google, así como «las componentes educativas, sociales y políticas de la situación planteada», informó el rector Roberto Markarian. 

En el encuentro participaron, además del rector, la prorrectora de Investigación, Cecilia Fernández, el presidente del Codicen de ANEP, Wilson Netto, el presidente de Antel, Andrés Tolosa, el director ejecutivo de la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento (AGESIC) José Clastornik, el asesor en tecnologías de la información Nicolás Jodal, el director de Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y gerente de Ceibal, Fernando Brum, la decana de la Facultad de Ingeniería, María Simon, el director del Centro Universitario Regional del Este (CURE), Gonzalo Perera, el docente del Instituto de Computación de la Facultad de Ingeniería, Claudio Risso y el director del Plan Ceibal, Miguel Brechner quien lo hizo de manera virtual. Markarian dijo que si bien «hubo opiniones distintas sobre diversos problemas», la discusión fue «franca».  

Producción: Javier Lewkowic 

La restricción externa es consecuencia de un problema estructural motivado por la baja complejidad de las manufacturas industriales. El precio promedio de las exportaciones argentinas es de 807 dólares por tonelada y el costo promedio de las importaciones es de 2020 dólares. 

 Apropiar tecnología 

Por Eduardo N. Dvorkin * 

Desde 2003 hemos venido transitando un proceso de desarrollo productivo con crecientes niveles de inclusión social. Creación masiva de puestos de trabajo, recuperación de la producción industrial aniquilada en los ’90 y fuerte desarrollo de mercado interno han caracterizado a este proceso. Sin embargo la baja complejidad de nuestra producción industrial impacta negativamente sobre nuestra balanza comercial lo que contribuye a la restricción externa que estamos atravesando. Como resumen demostrativo de la baja complejidad de nuestras manufacturas de origen industrial (MOI) valga citar que el precio promedio de las exportaciones argentinas es de 806,58 dólares por tonelada y el costo promedio de nuestras importaciones es de 2020,09 dólares por tonelada. 

Por Pedro Cagigal


ALAI AMLATINA, 12/05/2015.-  Muchas palabras se han ido incorporando al discurso de activistas y políticos desde la popularización de los medios digitales: libre, abierto, compartir, transparencia, red y demás.  Si bien parte del léxico parece afín a la izquierda y ha sido promovido como tal, en realidad estos términos transitan indiscriminadamente en los más variados discursos políticos.

 En lo que parece ser un giro del capitalismo, vemos como compañías basadas en lo digital empiezan a ganar terreno a las usuales corporaciones predominantes de banca, minería y petróleo.  En diciembre 2014, Apple reportó el mayor ingreso trimestral generado por una corporación en la historia.  En 2013, WhatsApp, una compañía con cerca de 50 empleados y una infraestructura pequeña, fue adquirida por Facebook por 19 mil millones de dólares (12 de los cuales fueron pagados con acciones).  Mark Zuckerberg (co-fundador de Facebook) pagó no solo por el nombre y la red establecida, sino también por la información de sus 400 millones de usuarios, o mejor dicho, por esos usuarios; y así, por la eliminación de la competencia.  Hay muchos ejemplos de este tipo de adquisiciones y fusiones, muchas startups están diseñadas para ser compradas por grandes corporaciones.  Esta nueva cara del capitalismo revela la tendencia hacia la estructuración en monopolios de la economía digital y cognitiva.  Recordemos que cuando hablamos de propiedad intelectual, hablamos de monopolios legales sobre conocimientos, saberes y productos culturales.

ALAI AMLATINA, 30/04/2015.- Hace apenas 25 años, la gran mayoría de personas no había utilizado nunca una computadora, visto un teléfono móvil ni oído hablar de Internet.  Estas tecnologías hoy están tan imbricadas en la vida cotidiana, que nuestras formas de hacer, vivir, trabajar, consumir, relacionarnos, organizarnos, se están transformando velozmente, trayendo muchos beneficios.  Internet ya es la principal base de datos mundial para fines educativos, de conocimiento, de trabajo, de consumo y otros; pero por lo mismo, hay cuestiones fundamentales de derechos e interés público, relacionados con el control y poder de decisión.  De allí que aparecen nuevos desafíos para el ordenamiento político-económico y la convivencia social, que nuestras sociedades aún no han podido procesar debidamente.

Por Carlos Enrique Bayo

El Gobierno estadounidense ha demostrado en numerosas ocasiones que está siempre presto a quebrantar la Justicia, nacional e internacional, para ocultar sus propios crímenes. No obstante, ahora la Casa Blanca ha entrado en un frenesí sin precedentes, amenazando no sólo a sus rivales sino también a sus aliados y saltándose todos los principios legales y normas diplomáticas, porque el caso Snowden destapa algo todavía más grave: Estados Unidos está regido por un sistema autoritario en la sombra que impone leyes secretas antidemocráticas.