Dificultades son oportunidades: La izquierda y las elecciones de octubre. Uruguay
Sin olvidar que también se realizan elecciones en Brasil y Bolivia)
Ruben López  5/10/2014

La crisis del mundo capitalista sigue profundizándose, la debilidad del imperio es cada vez más evidente, la fuerza de las economías emergentes hacen irreversible un mundo multipolar, “corrido” a Asia.

Las experiencias revolucionarias de los siglos XIX y XX, con el papel preponderante de los trabajadores han dejado una vasta experiencia, tras sus primeros éxitos y sus grandes errores, más la agresión sin límite de la clase dominante.

Nuevos desafíos esperan a trabajadores y pueblos del mundo, éstos deben demostrar su capacidad para aprender de aquellos errores y debilidades.

 

No podemos mirar para el costado, ignorando lo ocurrido; ya sea para reemprender el camino como si nada hubiera pasado, o barriendo toda la teoría y la práctica de siglos de lucha.

 Me gustaría citar a un economista Cubano que hace casi 20 años razonaba con un gran espíritu antidogmático:

“Un científico en boga recientemente fallecido, Carl Sagan, expresó en su famoso libro "Cosmos" con palabras que pudieran ser marxistas, lo siguiente: "…la ciencia no es perfecta y puede ser mal utilizada, mas es con mucho el mejor instrumento que poseemos, que se corrige a si mismo, que progresa sin cesar, que se aplica a todo. Obedece a dos reglas fundamentales: la primera, no existen verdades sagradas, todas las aseveraciones deben ser cuidadosamente examinadas con espíritu crítico, los argumentos de autoridad no tienen valor; y segundo, todo aquello que esté en contradicción con los hechos tiene que ser desechado y revisado" (Sagan, s.a.,p.381).
Parecería que la problemática de repensar el socialismo le viene bien mucho de la duda y la confianza del párrafo de Sagan.” (Luis Marcelo 1)

Parecería que este consejo nos viene bien a todos, más aún a quienes pensamos que el FA debe ser un eslabón para construir una sociedad que supere al capitalismo.
La oligarquía mundial nos muestras una única perspectiva: No hay alternativas al sistema.

Las clases subalternas deben imaginar otra salida, que contemple a la humanidad y al planeta todo.

De esto se trata: del comienzo de la construcción de alternativas sustentables para los pueblos, por ello lo de “repensar el socialismo” tiene sentido, lo de “pensar como terminar con la dictadura del Gran Capital” tiene sentido.

Pero, que es lo que el capitalismo dominante no puede resolver y lo que las alternativas revolucionarias, socialistas o no, tampoco.

El capitalismo por razones intrínsecas lleva a la humanidad hacia un precipicio. Su afán de lucro y el enriquecimiento de unos pocos junto a la miseria de la mayoría, que conlleva, sólo tiene como destino una crisis, cuya solución es causa de la próxima crisis.

Pero todavía, si a los hombres no les costara organizarse para gestionar sus propios recursos, esa clase dominante -en su extremo egoísmo y odio hacia lo colectivo-subvierte la economía y lo hace extremadamente más complicado y difícil.

Las revoluciones, que hasta ahora han roto todas las marcas de heroísmo, entrega, solidaridad, cuando de luchar contra los opresores se ha tratado, también han roto las marcas cuando la tarea es administrar la riqueza común: incompetencia, ineficiencia, burocracia, hasta la corrupción.

Luis Marcelo1 nos acerca una visión de este fenómeno y una pista para interpretarlo:

“En un pasaje del prólogo a la "Contribución a la Crítica de la Economía Política" en el cual no se ha reparado lo suficiente a la luz actual, Carlos Marx basado en sus análisis históricos, había observado que las revoluciones sociales se producían cuando las relaciones de propiedad, de forma de desarrollo de las fuerzas productivas, se convierten en su traba (Marx, s.a., (c), p.183).
De aceptarse esto, y si entendemos los cambios políticos y sobre todo los de propiedad ocurridos hace menos de una década en la mayoría de los países socialistas como equivalentes a revoluciones sociales, por extraviadas que se comporten, entonces es necesario investigar qué motivó que la forma en que se expresó esa propiedad social obstaculizara a tal punto el desarrollo de las fuerzas productivas en el socialismo real.” (Luis Marcelo)

¿Como vemos hoy en AL y particularmente en Uruguay, el acceso a: “una parte del poder político y económico a través del Estado” de un gobierno de izquierda, popular, progresista?

Este fenómeno, nuevo aquí, donde el poder económico sigue intacto en manos de la burguesía, no ha sido estudiado y profundizado, más bien es evitado.

¿No debería, una alianza de las clases subalternas, desarrollar un proceso de cambios donde este hito sea la plataforma para transformaciones mas profundas y más democracia?

La discusión desde ideas abstractas, inteligentes argumentos, superestructurales, teorías sin acercarse a la práctica, a la vida cotidiana, a superar las formas individualistas que nos inculca el sistema actual, han sido una gran limitante para la comprensión y el desarrollo de las fuerzas populares.

Desde el gobierno, seducidos por la “buena administración”, la “paz de los mercados”, la “necesaria inversión para obtener puestos de trabajo de calidad” (Privada, y extranjera casi siempre), la “aprobación mediática y de los organismos internacionales o agencias calificadoras”.

Los críticos, desde la izquierda, sin ver la potencialidad que tiene el ejercicio del gobierno y sus posibilidades prácticas, plantear a nivel intelectual el debate de ideas, frecuentemente abstractas, sin buscar a nivel popular, de masas, actividades que puedan aprovechar los resortes de gobierno, del Estado, en favor de las organizaciones populares, ciudadanas, de vecinos.

¿No nos ha faltado el análisis profundo de esas relaciones de propiedad, de más democracia y participación ciudadana?

¿No será justamente “que la forma en que se expresó esa propiedad social (que) obstaculizara ..el desarrollo de las fuerzas productivas”, es o fue el desconocimiento de los verdaderos actores de la historia: los pueblos, sustituidos por sesudos dirigentes que no supieron comprender que el camino de la libertad sólo puede construirse a partir del conocimiento, de la conciencia, de la capacidad de decidir, de la posibilidad de decidir cada uno y todos su propio destino.

Mientras la derecha y los dueños del mundo hacen fortuna con su mentado “derecho de propiedad” y a partir de esta “libertad” han sido capaces de conculcar todos los derechos y libertades al resto de los mortales -incluido y principalmente la libertad de tener bienes propios-. Así han “construido” una conciencia social, los hábitos que durante miles de años han convencido a la humanidad, que no tiene conocimientos, ni conciencia, ni capacidad para decidir, salvo lo que digan los “brujos” de la tribu, sus amos y dueños, sus patrones, sus dirigentes. Eso heredamos también de la sociedad dividida en clases,

.. es una lucha tenaz, cruenta e incruenta, violenta y pacífica, militar y económica, pedagógica y administrativa, contra las fuerzas y las tradiciones de la vieja sociedad. La fuerza de la costumbre de millones y decenas de millones de hombres, es la fuerza más terrible.” V.I.Lenin -Enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo.

Nos han educado en que es justo, no sólo justo sino necesario, una ley, que unos pocos sean propietarios mientras miles de millones carecen de lo mínimo y deben vender su fuerza de trabajo para sobrevivir.
Las posibilidades de un gobierno popular en la regulación, el cambio hacia formas más democráticas, de propiedad, en el acceso a los conocimientos y a la gestión de los productores directos.

Nuevas formas de organización ciudadana, con la apropiación social de los instrumentos de trabajo, el conocimiento y la gestión social por parte de los vecinos de sus propias necesidades en “su territorio”, en coordinación -no subordinados- con las autoridades locales o nacionales.

Ernesto Guevara decía 2:

“ La producción es el aprovechamiento cada vez mayor de la técnica, y éste “el producto de una concentración cada vez más fabulosa de capitales,”
“En ese capitalismo desarrollado están los gérmenes técnicos del socialismo”plantea sin vacilaciones.
conciencia más producción de bienes materiales es comunismo”, afirmaba el “Che”.
Nosotros pretendemos que nuestro sistema recoja las dos líneas fundamentales del pensamiento que deben seguirse para llegar al comunismo. El comunismo es un fenómeno de conciencia –no se llega a él mediante un salto en el vacío, un cambio en la calidad productiva, o el choque simple entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. El comunismo es un fenómeno de conciencia y hay que desarrollar esa conciencia en el hombre, de donde la educación individual y colectiva para el comunismo es una parte consustancial a él.”
..................
El otro aspecto es la técnica; conciencia más producción de bienes materiales es comunismo. Bien, pero que es la producción si no el aprovechamiento cada vez mayor de la técnica, y que es el aprovechamiento cada vez mayor de la técnica si no el producto de una concentración cada vez más fabulosa de capitales, es decir una concentración más grande de capital fijo o trabajo congelado con relación al capital variable o trabajo vivo. Este fenómeno se está produciendo en el capitalismo desarrollado, en el imperialismo”.(Che)

¿No nos ha faltado confianza, en los ciudadanos, en las fuerzas populares, en los frenteamplistas?
¿Como encarar estos desafíos?

En el documento de estrategia del FA se dice:
“Hay que innovar para desarrollar nuevas formas de participación ciudadana..”

Estamos a tiempo?

Es tarea de todos encarar los profundos cambios que la hora determina.

La derecha sólo sabrá apretar el lazo sobre quienes producen la riqueza.


1Luis Marcelo Yera – Economista cubano. 1996
1Luis Marcelo Yera – Economista cubano. 1996
2Ernesto Guevara - Apuntes Críticos a la Economía Política