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Uruguay. Los cambios y sus ritmos -2. Lo nuevo y lo viejo. Ruben López

Uruguay. Los cambios y sus ritmos -2. Lo nuevo y lo viejo. Ruben López

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 13/04/2012

En articulo anterior, transcribíamos parte de la declaración constitutiva del FA, de febrero de 1971.
¿Ese compromiso político fue anulado, modificado, superado?
¿Que nos quieren decir cuando nos hablan de actualización ideológica?

La realidad del mundo, de Uruguay, hoy, ¿es tan diferente a aquella?
Es claro hay cambios, ¿para una vida mejor?
Están los inmensos avances científicos y técnicos, la actual productividad del trabajo gracias a esos avances.
Hay una profunda crisis en aquellos países que nos presentaban como ejemplos a seguir.
La actualidad nos muestra cambios y continuidades.

Veamos algunos elementos:

La incapacidad de la burguesía para superar sus intereses más mezquinos”.
No abandonarán este mundo maravilloso que es el suyo, habrá que actuar para que lo suelten”

“… Entre consternado y sarcástico Marx ya subrayaba en El 18 Brumario de Luis Bonaparte la incapacidad de la burguesía de superar sus intereses más «mezquinos e indecentes». Siglo y medio después ... la acumulación de los errores de las «élites» actuales, incapaces de ver que sus «racionalidades» a corto plazo sustentan una gigantesca irracionalidad a largo plazo es lo que nos permite que esperemos ver que este sistema se desmorona en su conjunto.(Entrevista a Fréderic Lordon)

La tendencia al alza de los beneficios en relación a los salarios, ha llegado a sus límites, de ahí la crisis. La era neoliberal logró recuperar la rentabilidad, pero de manera artificial e insostenible. El dinamismo artificial se ha convertido en enormes deudas públicas, fruto de 30 años de acumulación de deuda privada.

Al fin de la etapa, de recuperación de la 2ª Guerra mundial, de desarrollo del capitalismo relativamente regulado, el período de los treinta años gloriosos (1945-1975), le sigue un período libre de rigideces, tendiente “a un funcionamiento puro, como ocurre desde el gran giro liberal de los años ochenta.”**

Es “la crisis de las finanzas privadas que se desencadenó en Estados Unidos...lleva los salarios a una compresión continua y no deja otra solución para mantener la demanda final.. (que la caída de la tasa de ahorro).. y el sobre endeudamiento de los hogares estadounidenses.(Entrevista a Fréderic Lordon)

..”hay resistencias doctrinarias fáciles de entender. Las finanzas, por ejemplo, no se rendirán nunca...Nada es más fácil de entender: un sistema de dominación nunca entregará las arma por si mismo y buscará perpetuarse por todos los medios.” “..no abandonarán este mundo maravilloso que es el suyo, habrá que actuar para que lo suelten(Entrevista a Fréderic Lordon)

Las respuestas a los cambios. Las continuidades

La inoperancia de la social-democracia, superada por su inconsistencia ideológica. El proyecto ilusorio, que consiste en “combinar la aceptación de los preceptos neoliberales con una mínima dosis social, fue destrozado por la crisis”. ** (Michel Husson)

La lucha de los pueblos de Grecia, España, Portugal, Islandia, etc. donde se confunden Socialdemócratas y Neoliberales no encuentra respuestas a sus reclamos más urgentes.
Mientras, Francia ensaya otra propuesta; surge el Frente de Izquierda:

En realidad he tomado mis modelos en América latina, me he inspirado en lo que pasó allí. Por ejemplo, el Frente de Izquierda es una fórmula política que liga a partidos muy diferentes. ... Todos llegaron a encontrar cuál era su intersección común. En este caso, el modelo que puedo evocar es el Frente Amplio de Uruguay. Para mí fue una fuente de inspiración, desde hace muchos años. La revolución ciudadana es un proyecto federador porque incluye la idea del poder ciudadano.” (J.L. Melenchon, entrevista de Edaurdo Febro-abril 2012)

El programa de Jean-Luc Mélenchon, ... propone, entre otras medidas: repartir la riqueza y abolir la inseguridad social; arrebatarle el poder a los bancos y a los mercados financieros; una planificación ecológica; convocar una Asamblea Constituyente para una nueva República; liberarse del Tratado de Lisboa y construir otra Europa; iniciar la desmundialización...” (Ignacio Ramonet)

La posibilidad y la necesidad de los gobiernos de izquierda de poner límites a la acumulación de capital Impulsar junto a las fuerzas políticas y sociales una nueva cultura, una nueva sociedad donde primen los valores del humanismo.

La cuestión es que el mínimo margen de maniobra implica un grado de confrontación que la socialdemocracia es simplemente incapaz de concebir.“ ..”frente a la crisis actual, la única alternativa posible debe ser radical” **(Michel Husson)

La izquierda latinoamericana...antes de descifrar la clave para dar el salto, de la reforma social progresista, a la trasformación social revolucionaria sin la cual más temprano que tarde quedará atrapada en el mismo círculo viciosos del reciclaje del capitalismo concentrador y excluyente de la social-democracia europea” *** (Roberto Regalado, citado por Alberto Rabilotta)

 El movimiento obrero

Incapacidad del movimiento obrero, los trabajadores organizados de interpretar, comprender el momento histórico, la posibilidad que brinda el gobierno popular para una transición hacia una nueva hegemonía de los sectores subalternos. La inercia, el hábito de los viejos métodos de lucha -sólo el paro y la confrontación negativa-, sin prestar atención a otras formas, de incorporación de los sectores populares, vecinos, ciudadanos, padres, estudiantes. La superación positiva a través del diálogo, la movilización, la participación de amplias masas que permitan enfrentar y derrotar el proyecto de la derecha.


La dificultad de de los sectores marginados para incorporarse a esa nueva cultura, que lucha por salir a luz, que la sola ayuda material proporcionada por los distintos planes de gobierno, no logra hacer despegar.

 El Frente Amplio

El inmovilismo del FA, el abandono de las viejas tradiciones, que debieron fermentar junto a la acción de gobierno. Por el contrario quedó subsumido en éste, asfixiado por las urgencias, relegado y desmovilizado por una concepción errónea: ahora es la hora de hacer, olvidando la participación, el debate, la crítica, que podía tornarse molesta, dificultar la tarea de gobernar. Más, con errores a veces, las masas movilizadas, “el pueblo frenteamplista”, como gusta decir a algunos, son el único sostén, la única garantía, para un proceso revolucionario, si es verdadero y quiere llegar hasta las última consecuencias:

“Un programa de contenido democrático y antiimperialista que establezca el control y la dirección planificada y nacionalizada de los puntos claves del sistema económico para sacar al país de su estancamiento, redistribuir de modo equitativo el ingreso, aniquilar el predominio de la oligarquía de intermediarios, banqueros y latifundistas y realizar una política de efectiva libertad y bienestar, basada en el esfuerzo productivo de todos los habitantes de la República.”

Tal tarea “es imposible en los esquemas de un régimen dominado por el gran capital. La ruptura con este sistema es una condición ineludible de un proceso de cambio de sus caducas estructuras y de conquista de la efectiva independencia de la nación.” (FA -05/02/1971)

A todos nos gustaría decir que si, que tiene razón el optimismo de quienes ven el crecimiento, los avances sociales de los últimos años, como eternos o que nos posicionan mejor para las previsibles crisis futuras. Nos gustaría creer que la gran concentración de la riqueza, que continúa, no será negativa, que en los tiempos flacos, primarán los buenos sentimientos y los señores que acumularon ayer, repartirán generosamente, mañana.

Pero el optimismo verdadero es el que mira la realidad tal cual es, no inculca sueños vanos que inmovilizan. Ese Marx que:

“… Entre consternado y sarcástico (….) subrayaba ... la incapacidad de la burguesía de superar sus intereses más «mezquinos e indecentes».

Y lleno de energía, supo desentrañar el verdadero carácter de la sociedad contemporánea -de la clase dominante, que en esencia, sigue siendo la misma- y encontrar , desde el profundo estudio de la realidad, que la propiedad privada, la clase propietaria, engendra a sus supultureros, el germen de la nueva sociedad, del pan y de las rosas.

Olvidar estas continuidades puede ser un gran perjuicio, cuando desde la izquierda se piensa en la felicidad de las grandes mayorías, en cambios profundos.

No es apelando a personas o caudillos que nos muestren el camino, que se avanzará, sino construyendo hegemonía, una nueva cultura, una estrategia, un proyecto de país, como plantea el documento sobre estrategia del FA, con “la conformación y fortalecimiento del bloque social de los cambios”, una fuerza organizada, que entusiasme y sume.

Según Gramsci filosofía y política van de la mano, recurrimos a su capacidad, para mirar con amplitud y optimismo, las enormes tareas que nos esperan:

La filosofía de la praxis tenía que realizar dos tareas: combatir las ideologías modernas en su forma más refinada, para poder constituir su propio grupo de intelectuales independientes, y educar las masas populares, cuya cultura era medieval. Esta segunda tarea, que era fundamental dado el carácter de la nueva filosofía, absorbió todas las fuerzas, no sólo cuantitativa sino también cualitativamente; por razones «didácticas' la nueva filosofía se combinó con una forma de cultura algo superior a la media popular (muy baja) pero que era absolutamente inadecuada para combatir las ideologías de las clases cultas, cuando la nueva filosofía había nacido precisamente para superar la más alta manifestación cultural de la época, la filosofía clásica alemana, y para suscitar un grupo de intelectuales propios del nuevo grupo social.” (A.Gramsci -La filosofía de la practica y la cultura moderna. 1932-1935)

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