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III -FA, proceso de discusión: La concentracion del ingreso

III -FA, proceso de discusión: La concentracion del Ingreso

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III -FA, proceso de discusión: Mercado, patentes, concentración del ingreso

22/06/2010

Ruben López

¿Es posible el capitalismo?

¿Es sustentable social y políticamente?

La gran mentira: los conservadores quieren eliminar el sector público

Plantea Dean Baker:

“Durante el último cuarto de siglo, los progresistas no han dejado de lanzar diatribas contra el “fundamentalismo del mercado libre”. Su principal queja se refiere a que los conservadores quieren eliminar el sector público y dejarlo todo en manos del mercado. Pero este planteamiento es un completo disparate. 

La derecha tiene tanto interés como los progresistas en que el sector público se implique en la economía.

La diferencia radica en que los conservadores quieren que el sector público intervenga de un modo que redistribuya el ingreso en provecho de los más pudientes. La otra diferencia está en que la derecha es lo suficientemente lista como para ocultar estas intervenciones, tratando de que parezca que las estructuras que redistribuyen el ingreso hacia los de arriba no son más que el resultado del funcionamiento natural del mercado.

El rescate del sector financiero ha constituido la más obvia intervención reciente del sector público para redistribuir el ingreso hacia los más ricos. Cuando a finales del año 2008 Goldman Sachs, Citigroup, Morgan Stanley y el resto de grupos financieros se veían abocados a una quiebra irremisible,

“... lo que el sector financiero quiere es poder gestionar una empresa de fabricación de explosivos que esté ubicada fuera de su domicilio y tener que pagar por ella la misma prima de seguro residencial que pagaría cualquier vivienda normal. A esto no se le puede llamar libre mercado.”

“... otro ejemplo, la administración pública otorga monopolios de patentes a las empresas farmacéuticas que permiten a éstas fijar el precio de los medicamentos a unos niveles que superan en porcentajes de varios cientos –o incluso miles– los precios que estos medicamentos tendrían en un mercado competitivo. ....lo que está fuera de toda duda es que el sistema de patentes no es de libre mercado y de que no es esencial para financiar la investigación en nuevos medicamentos.

La realidad es que en todo esto hay mucho dinero en juego. En el último año, el país (USA) gastó más de 250.000 millones de dólares en medicamentos con receta médica. En un mercado competitivo el precio aproximado de estas mismas recetas habría sido de unos 25.000 millones de dólares.

Algo similar puede contarse acerca de los derechos de autor. Bill Gates es un hombre increíblemente rico porque el gobierno de Estados Unidos le ha cedido el monopolio sobre Windows, amenazando con sancionar o arrestar a cualquier persona que lo venda o done sin el permiso de Gates.

La idea de que un “mercado libre” permite que algunas personas se conviertan en inmensamente ricas y es la causa de que otras sean pobres o estén en una situación financieramente expuesta es un disparate. La distribución del ingreso está determinada por políticas públicas que favorecen a ciertos grupos y perjudican seriamente a otros.

Pero éste no es el único problema relativo al sistema de patentes. Cuando el sector público interviene para hinchar los precios artificialmente, está creando incentivos perversos inesperados. Como resultado de los enormes beneficios procedentes de estos fármacos, la industria farmacéutica gasta una cantidad ingente de recursos en publicidad. Esto promueve que se trate de buscar la buena disposición o incluso que se soborne a los doctores para que prescriban ciertos medicamentos. Lo cual conduce a realizar costosas campañas publicitarias dirigidas a los consumidores. También favorece que el sector farmacéutico compre a políticos para asegurarse de que el Medicare, el Medicaid y otros programas gubernamentales aceptarán pagar por esos medicamentos. Y, finalmente, todo esto ofrece a la industria un enorme incentivo para ocultar los resultados de las investigaciones que ponen en duda la efectividad y seguridad de estos medicamentos. 

….Y deberíamos enterrar de una vez por todas el concepto de “fundamentalismo del mercado libre”. En este debate no hay fundamentalistas del mercado libre. Lo que hay son conservadores que quisieran que nos creyéramos que sus normas equivalen al natural funcionamiento del mercado. Los progresistas no deberíamos ponérselo tan fácil.” [i]

En verdad, lo esencial en la sociedad contemporánea:

 

La producción social y la distribución individual implican la desigualdad intrínseca del sistema, la capacidad de producción de la economía supera las posibilidades de consumo, pues los ingresos de la población no son capaces de absorber la producción. Así se desencadenan las crisis de superproducción.

La burbuja inmobiliaria de  2007 y la crisis financiera, que hoy recrudece, son consecuencia inevitable de aquella, con las secuelas económicas que la suceden: desocupación, caída de los salarios, quiebra de empresas, miseria y exclusión social.

Que motiva la crisis?: La caída de la tasa  de ganancia

“.. desde 1997, los beneficios de las corporaciones estadounidenses dejaron de crecer. Se estima, la tasa de beneficios de las 500 primeras corporaciones de la lista de Fortune

1960-69          7,15%

1980-90          5,30%

1990-99           2,29%

2000-02          1,32%

Ante estas caídas los grandes capitales salen desesperadamente a la búsqueda de buenos negocios, Y, no importan los riesgos, ni las formas. Así se generan las burbujas, tras las grandes maniobras especulativas y estafas al por mayor.

Marx y Engels lo plantean así  en el manifiesto comunista:

            “¿Cómo se sobrepone a las crisis la burguesía?  De dos maneras: destruyendo violentamente una gran masa de fuerzas productivas y conquistándose nuevos mercados, a la par que procurando explotar más concienzudamente los mercados antiguos.  Es decir, que remedia unas crisis preparando otras más extensas e imponentes y mutilando los medios de que dispone para precaverlas.”

La desigual evolución en la captación del ingreso desde 1850

El 50 % de la población de menores ingresos captaba en 1850 el   22% del ingreso total,

100 años después     11.5%.

 Los ingresos medios de la mitad de la población de mayores ingresos superaba al 50% de menores ingresos en

                        3.5 veces en 1850

                        7.7 veces en 1950  en 100 años por 2.2

                        20   veces en  1980 en   30 años por 2.6

Los ingresos han aumentado permanentemente, pero con una tendencia creciente a la desigualdad y esta se ha agudizado en los 30 años que van de 1950 a 1980.  La concentración de la riqueza ha aumentado en los últimos decenios, por lo cual hoy esa relación es mucho peor.

El capitalismo no asegura la sobrevivencia del planeta ni de la humanidad. La sobre explotación de la naturaleza y de la mayoría de la sociedad, por parte de unos pocos,  hacen prever un colapso;

¿es posible una alternativa  sustentable para la relación entre la naturaleza y el hombre?

 Si el capitalismo no es una salida, se necesita construir un camino alternativo.

 ¿Pero que ha pasado con los caminos alternativos?

 Ensayar nuevas estrategias con la participación democrática de la ciudadanía.

En lo económico, en lo social, en lo político  y en lo ideológico.

Ese es el desafío del presente.



[i]           El mito del fundamentalismo del mercado libre. Dean Baker  (11/04/10)

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