Uruguay: El equipo económico en ACDE.

Los conferencistas realizaron un balance en el marco del título del evento:"¿Qué economía recibe el próximo gobierno?”

Masoller aseveró que los hechos refutaron aquello de que "el país estaba parado, que se venía un tsunami, que la política económica estaba atada con alambre". Recordó que se mantuvo el gasto social, se aceleraron las inversiones en infraestructura y se enfrentó con éxito a la inflación puntualizando lo acertado de la política de fortalecer el mercado interno. Uruguay fue uno de los países menos afectados y anunció que la semana próxima se ajustará la proyección actual de crecimiento, que es del 1,2%.

El subsecretario comenzó recordando el diagnóstico realizado por el equipo económico en el mismo Foro, en 2008, sobre los impactos que tendría la crisis económica internacional en Uruguay. Indicó que en la ocasión se sostuvo que habría una recesión mundial profunda, con un impacto en el país centrado en los sectores productivos exportadores.

Asimismo, se habían proyectado impactos leves en lo financiero, en los indicadores sociales y en las cuentas públicas. "Fue un diagnóstico realista". Subrayó que el transcurso del tiempo refutó aquello de que "el país estaba parado, que se venía un tsunami, que la política económica estaba atada con alambre". En realidad, luego que pasara el período más crítico, "Uruguay tuvo un impacto acotado y transitorio". Las decisiones adoptadas por el gobierno procuraron "mantener el gasto social comprometido en la Rendición de Cuentas, acelerar las inversiones en infraestructura, enfrentar el rebrote inflacionario, mantener los aumentos salariales y, por sobre todas las cosas, basar la fortaleza del país en el equilibrio macroeconómico alcanzado, en las reformas estructurales realizadas, y procesándose, y en un aumento del consumo interno". Recordó que en su momento se evaluó que los sectores más sensibles serían la industria y el sector agropecuario (en este caso debido a la sequía) y el más fuerte , "el motor del crecimiento pasaría a ser el consumo interno. Aquellos que cuestionaron los niveles del gasto, recientemente plantearon una reducción significativa de impuestos de 600 millones de dólares", sentenció. Por consiguiente, "se confirmó que las finanzas estaban en una situación relativamente sólida", afirmó.

También aludió a la proyección de crecimiento para el 2009 en el entorno del 3% y que ya "en abril lo ajustamos al 2%. Esto no fue compartido por muchos, hubo posturas equivocadas, visiones erróneas de la realidad, con diágnosticos inadecuados que no sopesaron las consecuencias negativas que podrían tener para el país". Informó que ante la crisis se apostó a un conjunto de fortalezas que permitirían enfrentarla con éxito como mantener el gasto social, acelerar las inversiones en infraestructura, "lo cual fue muy cuestionado", mantener los aumentos salariales acordados en los Consejos de Salarios y mantener una inflación acotada. "Se nos recomendaba realizar un ajuste fiscal, medida que no compartimos, inclinándonos por un conjunto de medidas que lograran balancear la economía", dijo.

 A contracorriente

Masoller confrontó las medidas tomadas por el mundo desarrollado con las que encaró Uruguay, recordando que el déficit fiscal se situó, en términos promedio, en un 7,5%, mientras que en Uruguay para 2009 se ubicaría en un 2,4% teniendo un peso decisivo la larga sequía, que generó importantes erogaciones por parte del Estado, "nuestras medidas fueron diferentes también a las utilizadas en la crisis de 2002 (gobierno de Batlle) momento en el que instrumentó un fuerte ajuste fiscal y una política monetaria muy contractiva".

El jerarca manifestó que "la crisis pegó en las exportaciones y en las expectativas que afectan el consumo y la inversión" y como contrapartida hubo una batería de medidas, algunas coyunturales, y otras que se fueron desarrollando desde inicios de la administración. "Los resultados están a la vista, Uruguay fue el país que menos ajuste se vio obligado a realizar en sus proyecciones de crecimiento, pero también fue de los menos afectados por la crisis, ya que hubo caída del PBI solamente durante un trimestre".

En cuanto al crecimiento del PIB, recordó que la economía crecerá al menos en un 1,2%, lo que significa que Uruguay fue uno de los países menos afectados por la crisis. Además recordó que el Instituto Getulio Vargas de Brasil considera a Uruugay, Brasil y Perú las "economías de boom, que finalizarán el año con crecimiento" y aprovechó para adelantar que la proyección del gobierno para 2010 es de 3,5% de crecimiento "sin desequilibrio ni en la cuenta corriente ni en el mercado laboral".

Refiriéndose a la pobreza, precisó que mientras en América Latina aumentaría en términos promedio del 33% al 34% según CEPAL, en Uruguay, a pesar de la crisis global, se reduciría durante el 2009 del 20,3% al 19,2%, acumulando una caída en el período de más de 10%. Al respecto recordó que las crisis históricamente generaban más pobreza en el país, en cambio la política económica nuestra cortó o redujo los impactos sobre los sectores más vulnerables de la población".

Su conclusión fue que "pasamos por la crisis mundial más importante con ganancias sociales y salimos de ella con fundamentos aún más sólidos, por tanto los inversores nos van a identificar con buenos ojos a la hora de invertir ya que no han existido desequilibrios importantes y lo nuestro contrasta fuertemente con la situación mundial".

"Los sólidos fundamentos de la economía implicaron una salida de la crisis sin mayores costos", concluyó el subsecretario Masoller.

Por su parte, el director de la Asesoría Macroeconómica y Financiera, Michael Borchardt, disertó sobre la salud de la economía uruguaya de cara al 2010, para lo que recurrió a un enfoque sistémico.

Respecto a la dimensión productiva, Borchardt precisó que la economía logró en el período 2005­2009 un crecimiento promedio del 6%. Asimismo, la inversión se ubicó en el 18% del PIB, a diferencia del 2002 que se ubicaba en el 12%.

En relación a la política fiscal, resaltó que se actuó con responsabilidad y se priorizaron sectores. En términos reales, en el período 2005­2009, se incrementó la protección social en un 123%, la Salud en un 99%, los gastos en educación (ANEP, Udelar, Ceibal) en un 80%, la Infraestructura en 83% y la Seguridad en un 71%.

En lo que concierne a la situación financiera, ponderó el reperfilamiento de la deuda y su disminución. Afirmó que la deuda bruta se redujo del 100% en el año 2004, al 59% en junio de 2009, mientras que la deuda neta ubicó en relación al producto en un 27%.

Finalmente, el director de la Asesoría Macroeconómica se refirió a las políticas sociales. Resaltó particularmente las políticas sociales dirigidas hacia la infancia y adolescencia. Destacó las inversiones realizadas en asignaciones, la incorporación de los niños al Sistema Integrado de Salud (SNIS) y la mejoras presupuéstales asignadas para la educación.

Tomado de La Republica  05/12/2009