La revolución de Octubre y el “CHE”. Nuestra realidad
7/11/2017

A 100 años de Octubre. De la teoría a la práctica cotidiana.

1. Una revolución social sólo puede triunfar con masas concientes, organizadas y movilizadas.

¿Que nos enseña Octubre?
En el triunfo y en la derrota

“La enseñanza primera y fundamental estriba en que sólo la lucha revolucionaria de las masas es capaz de conseguir mejoras algo serias en la vida de los obreros y en el gobierno del Estado. Ni la “simpatía” de la gente culta por los obreros ni la lucha heroica de terroristas individuales han podido minar el absolutismo zarista ni la omnipotencia de los capitalistas. Ha podido hacerlo únicamente la lucha de los mismos obreros, la lucha conjunta de millones de hombres, y cuando esta lucha se debilitaba, se comenzaba a arrebatar inmediatamente a los obreros lo que éstos habían conquistado.” Lenin. Las enseñanzas de la Revolución (1905)

2. Una revolución social, capaz de disputar la hegemonía a la clase dominante, no surge espontáneamente.

Es producto de la acción conciente, del estudio de la realidad, de definir al enemigo principal, de medir correctamente la correlación de fuerzas, de organizar y unir las fuerzas propias y aislar las enemigas.

En todas las etapas, antes de llegar al Gobierno y al Poder y después de ser Gobierno y Poder

La máxima participación ciudadana y la mayor disciplina para disputar la hegemonía y el poder a la clase dominante.

En la actual situación latinoamericana podríamos resumir las tareas para este particular momento de transición hacia una alternativa superadora del capitalismo:

la apropiación social de la riqueza,

la elevación de la conciencia

los conocimientos técnicos para la gestión.

(En el Estado, en la empresa, en la comunidad)

La resolución de esta contradicción en favor del campo popular dependerá de la capacidad de la izquierda para acumular fuerzas, ampliar el campo de las alianzas, fortalecer el bloque alternativo.

3. Una revolución social debe desplazar a la clase dominante del poder, ello implica, necesariamente, la socialización de los Medios de Producción

Marx sostiene:
“El obrero obtiene a cambio de su fuerza de trabajo medios de vida, pero, a cambio de estos medios de vida de su propiedad, el capitalista adquiere trabajo, la actividad productiva del obrero, la fuerza creadora con la cual el obrero no sólo repone lo que consume, sino que da al trabajo acumulado un mayor valor del que antes poseía.(Marx. Trabajo asalariado y capital. Pag 27)

Pero, ¿qué significa el crecimiento del capital productivo? Significa el crecimiento del poder del trabajo acumulado sobre el trabajo vivo. El aumento de la dominación de la burguesía sobre la clase obrera. Cuando el trabajo asalariado produce la riqueza extraña que le domina, la potencia enemiga suya, el capital, refluyen a él, emanados de éste, medios de trabajo, es decir, medios de vida, a condición de que se convierta de nuevo en parte integrante del capital, en palanca que le haga crecer de nuevo con ritmo acelerado.

-Decir que el obrero está interesado en el rápido incremento del capital, sólo significa que cuanto más aprisa incrementa el obrero la riqueza ajena, más sabrosas migajas le caen para él.

Que si el capital crece rápidamente, pueden aumentar también los salarios, pero que aumentarán con rapidez incomparablemente mayor las ganancias del capitalista. La situación material del obrero habrá mejorado, pero a costa de su situación social. El abismo social que le separa del capitalista se habrá ahondado.

Y, finalmente:

Que el decir que la condición más favorable para el trabajo asalariado es el incremento más rápido posible del capital productivo, sólo significa que cuanto más rápidamente la clase obrera aumenta y acrecienta el poder enemigo, la riqueza ajena que la domina, tanto mejores serán las condiciones en que podrá seguir laborando por el incremento de la riqueza burguesa, por el acrecentamiento del poder del capital, contenta con forjar ella misma las cadenas de oro con las que le arrastra a remolque la burguesía.” (Marx. Trabajo Asalariado y Capital)

Con estas palabras queda diáfanamente clara -pues entre el siglo XIX y el XXI no han cambiado, sino que se han acentuado las condiciones de explotación- cual es la misión de los trabajadores y su organización política: terminar de una vez y para siempre con el régimen actual y sobre sus ruinas establecer un nuevo orden social.

No será en un día ni un año, será un proceso, proceso que debe comenzar de acuerdo a la situación en cada lugar, de la correlación de fuerzas y de la posibilidad de fortalecer a los sectores populares.

Un gobierno de izquierda debe disputarle al Capital la base de su poder, que es el propio Capital. Con los trabajadores directos, disputarle la apropiación de la plusvalía, luchar por el excedente económico generado.

Si la concentración de la riqueza sigue en aumento, como lo muestra la realidad internacional, se debilitan las fuerzas para impulsar la democracia y la libertad.

Comprender ésto por parte de las masas explotadas y excluidas es la base para el proceso de liberación nacional y social.

 

4. El Período de Transición

En su análisis el Che se plantea:

..un nuevo periodo de transición, un tercer período de transición, “el período llamado de la construcción del socialismo, que va desde que se establece el poder obrero hasta que se puede declarar socialista la sociedad. Es decir los bienes de producción están todos en manos de la sociedad, no hay explotación del hombre por el hombre” (pag. 310. Apuntes Críticos de Economía Política)(Antes se planteaban dos: socialismo o período de transición hacia el comunismo y período de la construcción del comunismo)

Y continúa:

¿Cual es la economía política de un período en le cual se establece un poder obrero, la decisión de ir hacia el socialismo y sin embargo hay toda una serie de relaciones de producción que están enormemente ceñidas al capitalismo?”
..
“el problema de la retribución de acuerdo al trabajo.” Marx en la Critica al Programa de Gotha” , donde establece la distribución de acuerdo al trabajo y el obrero tiene que trabajar para la sociedad y sus múltiples necesidades. Así al final se le daba por su “cuota de trabajo” después de hacerle seis restas.

Y se pregunta “¿que es la cuota de trabajo? ¿quien la mide? (Pag. 311. Apuntes Críticos de Economía Política)

¿Un cuarto período de transición?

Siguiendo ese razonamiento, hoy podríamos agregar un cuarto período de transición, el acceso al gobierno por parte de fuerzas de izquierda, pero que no tienen la propiedad de los medios de producción.

América Latina ha vivido en estos último veinte años una serie de procesos donde las fuerzas populares llevan al gobierno a sectores políticos identificados con los intereses de los trabajadores, de los sectores postergados de la sociedad, los pueblos originarios, los campesinos, de amplios sectores excluidos del “mercado”.

Fenómenos que tienen su precedente en: La Republica Española,1936-1939, Guatemala y las profundas reformas de Arévalo y Arbenz, 1945 -1954, el Chile de Allende y la Unidad Popular 1971 -1973. Todos terminaron en la guerra civil, el fascismo en el poder, el brutal y sangriento ajuste de cuentas del Capital contra el proletariado revolucionario y los sectores populares. Sólo por atreverse a tocar los “sagrados intereses” de la clase dominante, su al parecer, inalienable derecho a la explotación del trabajo.

Nunca se ha visto ferocidad mayor, brutalidad y terror sin límites, que cuando el “Gran Capital” pierde o simplemente ve amenazados sus privilegios. Señalemos también la Indonesia de Sukarno, en 1965, el golpe que lo derriba, con el asesinato de mas de un millón de comunistas, y Burkina Faso de Tomas Shankara (1983-1987), asesinado en 1987.

A sangre y fuego, miles, millones de hombres, mujeres, niños sacrificados en el altar del lucro, del beneficio, de la tasa de ganancia.

Antes y después, nos quieren mostrar que sólo persiguen llevar la felicidad a los trabajadores, a los pueblos, a los indigentes (que suman miles de millones en el planeta), que producir más se logra con inversión eficiente y rentable, una buena gestión -la de ellos- que solo el lucro personal, el interés individual pueden lograr y recién después distribuir.

Y machacan: El Estado, lo público, lo social es ineficiente, burocrático, corrupto.

Nos están diciendo que nos mataban, nos torturaban, nos desaparecían, ¿porque nos amaban?

 Bertolt Brecht decía:

"¿de qué sirve decir la verdad sobre el fascismo -que se condena- si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina?"

"estar contra el fascismo sin estar contra el capitalismo, rebelarse contra la barbarie que nace de la barbarie, equivale a reclamar una parte del ternero y oponerse a sacrificarlo".

Pero podríamos preguntar. ¿No habría menos pérdidas para la humanidad, si todos participemos en la administración de bienes que son comunes?

¿No es hora de que quienes trabajan y crean la riqueza asuman el riesgo de conducir sus vidas hacia un nuevo orden social?

En ese camino para superar el capitalismo. ¿Quién conduce?

Partamos de la base de que la esencia del hombre es el trabajo. Aquel que crea con sus manos y su mente las condiciones materiales para la vida.

Y son éstos quienes deben estar al frente, desplazando a los dueños de la riqueza, explotadores del trabajo ajeno, para liberar también a aquellas otras víctimas del sistema, excluidos, desplazados, aún no comprenden la necesidad de ser libres por su propio esfuerzo.

MASAS CONCIENTES

En esta etapa, emprender acciones concretas hacia la superación del capitalismo -no de terminar ya con el sistema-, medidas para la apropiación por parte de grandes masas de los instrumentos para decidir su destino.

 Implica llevar la capacidad de gestión, a la comunidad, al ámbito donde se desarrolla la vida cotidiana.

Pues, la Democracia real se ejerce desde el lugar donde se vive y trabaja. Y es a través de la propia experiencia que se crea conciencia, se cimenta la unidad, se fortalece la organización.

De forma conciente, construyendo los mecanismos democráticos, como parte de una nueva hegemonía cultural, social y política.

En la preocupación por todos los aspectos de la vida cotidiana; la vivienda, el trabajo, la seguridad, la salud, educación, por la forma de integrarse a la cultura, al deporte, a la recreación.

LA ORGANIZACIÓN PARA COMBATIR A UN ENEMIGO MUY PODEROSO

En esta etapa de transición son necesarias,

1. Una organización con capacidad para conducir este proceso,

2. Un aparato de comunicación y redes como herramienta para combatir la hegemonía dominante y fortalecer las fuerzas populares,

3. La absoluta claridad que el actual sistema capitalista conduce al fin de la vida en el Planeta o a la Esclavitud

Octubre y la Revolución Cubana, Lenin y el Che, nos dejaron un legado al que no podemos renunciar.

Para ambos el destino de la futura sociedad comunista estaba en el Hombre, en su cabeza, en superar el pensamiento dominante forjado por la costumbre durante miles de años.

¿Es posible procesar los cambios revolucionarios sin el apoyo de amplias masas, concientes y organizadas?

¿Cuál es la misión de un gobierno de izquierda?

¿Como debe ser la relación entre el Partido, las masas y el gobierno?

¿Cómo disputarle al Capital la base de su poder, que es el propio capital?

¿Cómo los cargos de Dirección pasan a ser fuente de privilegio y no de honor y compromiso mayor ?

¿Porqué el valor del trabajo termina despreciado, disminuido en el socialismo?

¿por qué no ha sido posible la administración eficiente y sustentable de la Sociedad, la capacidad de trabajo del hombre con la naturaleza?

¿Cómo los avances científicos y técnicos, en vez de hacer más fácil y llevadera la vida, producen una mayor concentración de riqueza y hunden a media humanidad en la pobreza y la miseria absoluta.

Éstas y otra interrogantes nos deja nuestra realidad, que debemos reflexionar a la luz de la experiencia de Octubre y le pensamiento de Lenin y el Che.

A cien años de aquella hazaña que llevó al primer gobierno proletario, fruto de una profunda crisis del Capitalismo, hoy que nos enfrentamos a un estadio superior de la misma, aprender de ellos que supieron resolverla a favor de los pueblos, ahora es la tarea de nuestras generaciones.