Por Pepe Escobar

Primero el avión de pasajeros MH370 desapareció del Planeta Tierra. Después MH370 desapareció del ciclo de noticias. Primero, MH17 fue derribado por “el misil de Putin” – según dijeron al Planeta Tierra. Después MH17 desapareció del ciclo de noticias.

¿Dónde está Baudrillard cuando lo necesitamos? Si hubiera estado vivo, el derviche de simulacro ya habría deconstruido esos dos aviones malasios como reflejos: de desaparición total a máxima atención pública, para luego volver a desaparecer. También podrían haber sido secuestrados –y derribados– por extraterrestres. Ahora los ves, ahora no los ves.
Cajas negras, registradores de datos de vuelo – todo MH17 flota ahora en un vacío negro. Los británicos tardan eternamente en analizar los datos y si ya lo han hecho, no dicen nada. Es como si estuvieran cantando: Veo una caja negra / y la quiero pintada negra… vacío.

El Pentágono, con una visión total sobre Ucrania, sabe lo que pasó. La inteligencia rusa no solo sabe lo que pasó sino que ofreció una mirada atormentadora del hecho en una presentación oficial, descartada por “Occidente”. Los mejores análisis técnicos no apuntan al “misil de Putin” (un BUK) sino a una combinación de misil R-60 aire-aire y al cañón automático de un Su-25.

Un lector me llevó a esta justa evaluación del ex ingeniero de la Fuerza Aérea de EE.UU. e ingeniero de Boeing Raymond Blohm: “Con una vectorización adecuada, un Su-25 no necesita ser tan rápido como un Boeing 777 en crucero. Solo tiene que llegar a una posición de disparo de misiles. Ya que el 777 no estaba maniobrando, habría sido simple precalcular a un cierto punto en el cielo bajo el 777. De ahí, el misil es el que tiene la velocidad y la capacidad de ascender para acertar al 777 (el R-60 es un misil muy capaz). Después de que el misil destruya un motor, tanto la velocidad máxima y la altura máxima del 777 se encuentran suficientemente dentro de las capacidades de velocidad y altura del caza Su-25. Entonces, el Su-25 puede revelar el poder de su cañón.”

Prestad atención a los restos del motor. Prestad atención a los restos de la cabina. Prestad atención al motivo. Ni siquiera se puede imaginar el choque de placas tectónicas si se pensara que el régimen en Kiev fue responsable. Sería el punto de fuga de toda la noción –retorcida– del “indispensable” excepcionalismo del Imperio del Caos.
Por lo tanto, tal como MH370 desapareció totalmente, la historia de MH17 también debe desaparecer totalmente. Los holandeses y los británicos podrían terminar por aparecer y realizar una conferencia de prensa de alto perfil en la que digan al mundo lo que La Voz de su Amo terminó por redactar. A pesar de todo, puede contar con una indignación certificada, residual, si no desconcierto, de una gran cantidad de familias holandesas en duelo. Y se puede contar con la indignación certificada por Malasia como Nación. Cómo en ¿Por qué nosotros? ¿Y no una vez sino dos?

,Después de deconstruir la “lógica” de la continua satanización de Rusia/Putin, Moscú sabe que todo lo que diga será invalidado por la Policía del Pensamiento orwelliana. Sin embargo, por mucho que La Voz de su Amo controle lo que los holandeses y los británicos puedan terminar por revelar, Rusia puede contragolpear filtrando el crucial guión a Malasia. Y Malasia hablará.

MH370 desapareció como en un videojuego. MH17 fue alcanzado como en un videojuego. Ahora se haciendo desaparecer sus respectivas narrativas. Es como si estuviésemos viviendo un pequeño ensayo de la hipótesis negra de la post-historia.
La estrella posmodernista Jean-François Lyotard y después el pensador flamenco Lieven De Cauter fueron de los pocos ponderados que tuvieron escarceos en el estudio de la hipótesis negra. La hipótesis negra es la máxima distopía que ocurre en el tiempo cosmológico de la muerte del sol, a unos 4.500 millones de años de distancia. Básicamente tiene que ver con la supervivencia de la tecno-ciencia después de la muerte del sol y la muerte de la humanidad en sí.

Por lo tanto MH370 podría haber desaparecido en una antecámara de la hipótesis negra. Pero MH17 es mucho más prosaico, podría haber sido una bandera falsa fracasada. Por lo tanto, bajo las reglas del Imperio del Caos también debe desaparecer. La pregunta es si la sociedad civil global lo aceptará o si ha llegado a su propio punto de fuga,
Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007), Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge (Nimble Books, 2007), y Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Central_Asia/CEN-02-150814.html rBMB