Lucía Ruiz
La izquierda diario 08-03-2018
El anuncio de Trump de imponer altos aranceles al acero y aluminio desató alertas y respuestas masivas que excedieron las caídas de bolsas de valores. Desde la UE ya se analizan represalias.
Después de anunciar que Estados Unidos impondrá aranceles para las importaciones de acero y aluminio, el presidente Donald Trump desató una preocupación más profunda ante su declaración por Twitter de que daba inicio a una guerra comercial: “Las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”.

Las reacciones de la burguesía imperialista del resto del mundo no se hicieron esperar. Desde amenazas por los posibles impactos de tal medida en las principales economías del mundo, pasando por la caída de las bolsas de valores, hasta una respuesta por parte de China, principal productor mundial, y la Unión Europea, el segundo productor.
Así, la UE anunció ayer que adoptará represalias en los próximos días contra una lista de productos estadounidenses si se concretan las amenazas vertidas por su gobernante. También la República Popular China alertó que esa estrategia perjudicará al comercio internacional y amenazó que podría eventualmente imponer restricciones a sus importaciones de productos agrícolas estadounidenses.
"Si los estadounidenses imponen aranceles al acero y al aluminio, entonces debemos tratar los productos estadounidenses de la misma manera", dijo el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, a las estaciones de televisión alemanas. Apuntan a tomar represalias contra iconos estadounidenses como Harley-Davidson, jeans Levi’s y bourbon de Kentucky, si Trump continúa con su amenaza de empezar una "guerra comercial" con el acero y el aluminio.
Mientras tanto organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) no tardaron en hacer sonar sus propias advertencias respecto a los impactos en el comercio y la actividad económica mundial.
"Es probable que las restricciones a la importación anunciadas por el presidente estadounidense causen daños no solo fuera de los EE. UU., sino también a la economía estadounidense, incluidos sus sectores manufacturero y de la construcción, que son los principales usuarios de aluminio y acero", dijo el FMI.
El jueves mismo se había conocido la noticia de que el crecimiento de Estados Unidos había sido revisado a la baja el cuarto trimestre del 2017. Donald Trump prevé firmar la tarifa aduanera de aranceles del 25 % al acero y 10 % al aluminio la semana que viene, lo que daría lugar también a abrir la puerta a gravar otros productos.
A nivel regional, los anuncios de Trump fueron respondidos por la Cámara del Acero en Argentina (básicamente Techint), que advirtió sobre el impacto que habría a nivel local, no sólo por cómo una medida de ese tipo afectaría las exportaciones a Estados Unidos sino también por la presión sobre los precios de una eventual sobreoferta. Por su parte en México, la Cámara del Acero pidió que si se imponían los aranceles el país respondiera con reciprocidad.
Caída de bolsas en el mundo
En la semana, la bolsa de Nueva York cayó 3,1 % debido a los temores por este sorpresivo "giro de las palabras a la acción" del presidente Trump y por el alza confirmada de la tasa de interés de la Reserva Federal Norteamericana (FED), que si bien ratifica un rumbo gradual de la mano del flamante presidente Powell, será un incremento al fin en el mediano plazo y el fin de un esquema de tasas bajas.
En cuanto a las bolsas europeas, este viernes manifestaron su temor a la "guerra comercial" perdiendo Londres 1,5 %, Fráncfort bajó 2,3 %, París perdió 2,4 %, Milán bajó 2,4 % y también Madrid retrocedió 2,1%.
En Japón, la acciones japonesas bajaron a un mínimo de dos semanas y medio, con un fuerte declive en siderúrgicas y fabricantes de vehículos. El mercado se vio afectado además luego de que el jefe del Banco de Japón dijo que consideraría finalizar su política monetaria ultralaxa si la inflación alcanza la meta oficial en el año que cierra en marzo de 2020, comentarios que elevaron al yen y desencadenaron una venta masiva de bonos.
También a nivel local se reflejó este movimiento con una caída del Merval de 2,6 %. Debe tenerse en cuenta que en 2017 Argentina despachó a Estados Unidos más de 200.000 toneladas de tubos de acero sin costura, producto de alto valor agregado para la industria del petróleo, los cuales podrían verse fuertemente afectados por la medida anunciada.
“La incertidumbre y los ruidos financieros internacionales tuvieron influencia en el desarrollo de las operaciones justificando un aumento de la demanda que potenció la suba del dólar llevándolo a un nuevo récord desde la salida de la convertibilidad”, indicó el analista cambiario Gustavo Quintana.

@LucuRuiz
Fuente: http://www.laizquierdadiario.es/Trump-estaria-a-punto-de-iniciar-una-guerra-comercial-por-el-acero-y-aluminio?id_rubrique=2653