« I.-EL
CUADRO REGIONAL.-
En anterior
Encuentro hicimos una breve reseña del contexto mundial y regional, y si bien
debe tomar parte de todos nuestros debates, lo vamos a obviar ahora para poder
disponer del tiempo necesario para los temas centrales que nos traen hoy.
No obstante,
América Latina es hoy la región con las mayores potencialidades para un
proceso capaz de promover una nueva correlación de fuerzas en el mundo a favor
del progreso social, por un nuevo orden económico más justo y equitativo,
contra el dominio imperialista y por la paz.
Por
lo mismo va a ser muy importante que sigamos de cerca los acontecimientos de
la región. Sin duda ha sido un acontecimiento de gran importancia para
nuestros pueblos el triunfo de Chavez y la revolución bolivariana en el
reciente referéndum. Paso a paso, el pueblo venezolano va consolidando un
proceso de transformaciones profundas en ese país a pesar de la presión de los
EEUU y de una oligarquía nativa muy poderosa y ahita de riqueza.
Pero
en nuestras cercanías asistimos a una campaña desestabilizadora que apunta a
debilitar o frustrar los intentos del gobierno de Kirchner por generar un
desarrollo independiente y buscar, junto a Brasil, alternativas independientes
al ALCA.
Es
verdad que más allá de los avances en el combate a la corrupción menemista, en
la generación de un nuevo estilo de gobierno, en firmes posturas frente al FMI
y los acreedores del exterior, la Argentina tiene una pesada deuda social no
saldada: la mitad de su población en la pobreza, millones de indigentes,
índices de desocupación todavía muy elevados. Es verdad también que Kirchner
proviene, no de una gran fuerza de izquierda sino del tronco del
justicialismo, el mismo que cobija a Menem y a quienes lo acompañaron en esa
década infame, y que está condicionado por ese entorno, lo que debilita y
torna contradictoria su gestión. Pero a caballo de la inseguridad ciudadana,
de la inoperancia o complicidad de la policía, de una justicia minada por ese
mismo proceso menemista, se ha ido generando una operación en la que aparecen,
desde los lobbies de bonistas internacionales, las empresas privatizadas que
presionan por tarifas y nuevas prebendas, hasta la derecha política encarnada
por Lopez Murphy y Macri, más los restos del menemismo.
Por
su parte el Brasil de Lula sigue jugando un papel fundamental en la
conformación de un gran bloque sudamericano como alternativa al ALCA, y más
allá con el Tercer Mundo, lidereando los esfuerzos por modificar las reglas de
juego del comercio mundial, procurando romper la hegemonía de los grandes
centros de poder imperialistas. Sin embargo, registra atrasos importantes en
el desarrollo social, en el cumplimiento de las metas transformadoras por las
cuales el pueblo brasilero llevó a Lula al poder.
En
definitiva, lo importante de todo esto es mostrar que el camino de los cambios
no es fácil, que los sectores oligárquicos del continente no cederán
fácilmente sus privilegios y que, como ya hemos dicho, los avances y
retrocesos habrán de ser el marco inevitable de un proceso liberador, también
inevitable.
Solo
resta agregar que, en este marco, la relevancia de la victoria electoral del
FA, EP, NM, resulta no sólo trascedental para nuestro pueblo sino que resulta
decisiva a la hora de afirmar los procesos en curso en la región, y que todo
lo que hagamos para contribuir a esa victoria será poco.
« II.-LA
SOCIEDAD URUGUAYA.-
En el Encuentro
pasado señalamos la necesidad de ahondar en los cambios que la sociedad
uruguaya ha tenido en los últimos 20 años, a partir de la recuperación de la
democracia, y la influencia de tales cambios sobre la estructuración social,
el movimiento popular y los partidos políticos. Apuntemos sólo algunos de
estos cambios para ir avanzando en ese necesario estudio.
La
base material ha ido consolidando los cambios generados a partir del proceso
de globalización neoliberal, profundizados en los años de la dictadura, con
las nuevas formas de la dependencia a través de la apertura indiscriminada de
la economía, el predominio en los procesos productivos de las multinacionales,
el retroceso industrial y un sistema financiero que ha obrado como bomba de
succión del ahorro nacional.
Todo
esto ha generado cambios en las clases sociales. Por un lado la supremacía de
una oligarquía financiera en el seno de las clases dominantes en detrimento de
sectores tradicionales como la burguesía industrial y aún de sectores
productivos del campo. De alguna manera es un reflejo de un proceso mundial de
dominio del capital financiero, principal apropiador de la plus-valía generada
en los procesos productivos.
Vinculado al sector financiero se encuentran los grandes exportadores e
importadores que sobre todo a partir de la devaluación del 2002 han adquirido
un nuevo empuje, sobre todo en los rubros agroindustriales, asi como un grupo
privilegiado de ganaderos, productores de soja y frigoríficos. Su relación con
la tenencia de tierras, las nuevas formas de explotación capitalista, como las
sociedades anónimas y el consiguiente despoblamiento de la campaña, son nuevas
realidades a colocar en nuestra agenda de trabajo.
Por
otro lado la clase obrera, el mundo asalariado, que no ha perdido dimensión en
número, pero que si ha perdido el carácter dinámico e impulsor que significó
décadas atrás la presencia de las grandes concentraciones fabriles, con el
agregado de una buena parte de la clase parcial o totalmente desocupado,
transformado muchas veces en cuentapropista.
A estos cambios
en la composición de la clase obrera, se agregan la desagregación de lo que
tradicionalmente hemos llamado capas medias: pequeños empresarios,
industriales, comerciales y agrarios, que han perdido la capacidad de
reproducir sus ciclos económicos, quiebran o abandonan sus campos; sectores de
profesionales universitarios, de intelectuales, pauperizados y alejados de su
vocación.
A este pantallazo
muy somero de la realidad social deben agregarse algunos fenómenos culturales
negativos, que contribuyen a la consolidación del actual estado de cosas.
Registramos algunos:
El papel
creciente de los medios de comunicación masivos, en manos de grupos poderosos,
que manipulan la información, contribuyen a la conformación de la ideología
dominante, y generan hábitos culturales basados en el individualismo, las
apetencias consumistas y la chatura intelectual.
La falta de
perspectivas de las nuevas generaciones, condenadas por un lado a los guetos
de miseria o , si no han caído en ellos, a la emigración, que llega ya a más
de 100.000 compatriotas. Este fenómeno de la emigración, siempre presente,
alcanza hoy sin embargo dimensiones tales que genera no sólo cambios
demográficos, sino verdaderos vacíos en los sectores más activos y removedores
de la vida social, al igual que en los ámbitos del conocimiento, de la
intelectualidad y la cultura. No puede obviarse este factor a la hora de
estudiar los cambios sociales y políticos de los últimos tiempos. En cuanto al
ámbito de los jóvenes en el mundo de la pobreza, la sociedad termina por
segregarlos y hacerlos sinónimos de la violencia, la droga y el delito. Es tal
vez, junto a la niñez desnutrida, el ingrediente más preocupante de nuestra
realidad social.
El debilitamiento
del papel activo y dinamizador de la intelectualidad, la tendencia a la
sustitución del intelectual por el técnico y el empobrecimiento del debate
ideológico formador del pensamiento nacional.
Como vemos, no
son pequeñas cosas las que debemos empezar a abordar.
LOS
CAMBIOS EN LAS ESTRUCTURAS POLÍTICAS Y SOCIALES.
Si
bien los cambios que se registran en la superestructura de la sociedad, “en
última instancia” se corresponden con los cambios en las relaciones
estructurales, tienen su propia dinámica, producto de que sus protagonistas
son los hombres y no la fuerza ciega de las leyes, y todo esto debemos tener
en cuenta al estudiar sus realidades hoy.
¿Que
ha pasado con los partidos tradicionales en estos 20 años? ¿Qué con el FA?.
Los
PPTT., tradicionalmente expresión política del bloque dominante, sometidos a
los cambios en el protagonismo de sectores de las clases dominantes en
detrimento de otras, y sometidos al vendaval de la crisis, han sufrido un
retroceso profundo en su nivel de influencia sobre la ciudadanía, han puesto
al desnudo la ausencia de estructuras partidarias y su falta de democracia, su
crisis alcanza a la ausencia de líderes y la pobreza intelectual de sus
planteos, y hoy sólo aspiran a sumar fuerzas para evitar, ambos, ser
desplazados del poder. En los hechos, las consecuencias son la presente
polarización electoral que, más allá de denominaciones partidarias, expresa
la presencia de una opción categórica entre el progreso social y el
mantenimiento del orden social imperante. En el terreno social, la
contradicción entre el bloque hegemónico constituido por los sectores
dominantes y el bloque alternativo, “contra-hegemónico”, de los sectores
populares.
El
FA, expresión política del bloque alternativo, ha sufrido también los cambios
sociales y culturales a los que ya hicimos referencia. El debilitamiento de
las estructuras de base es un tema preocupante, no sólo en la perspectiva de
un triunfo electoral y la imprescindible necesidad de contar con el sólido
respaldo del pueblo organizado, sino porque en esas estructuras, en los
comités de base, radica el ejercicio de la democracia participativa, esencia y
orgullo del FA.
La concepción de
izquierda, esencialmente cuestionadora del orden social existente, que expresa
la búsqueda permanente de los caminos para su superación, y que el FA refleja
en su programa originario, vive la inserción de las corrientes definidas como
progresistas, producto, en lo nacional y en lo internacional, de la
agudización de las contradicciones del sistema, que incorpora a más y más
sectores a la lucha por un cambio. Eso es bueno, amplía el campo de las
fuerzas populares y debilita el de los sectores dominantes. Ha sido un éxito
relevante en nuestro país la construcción de la alianza del FA con el EP y la
NM, y es fundamental su desarrollo y consolidación.
Pero
eso nos plantea un desafío a resolver, al que ya hicimos referencia en nuestro
primer plenario: defender la unidad, ampliar las alianzas, y al mismo tiempo,
profundizar en el seno de las grandes masas la perspectiva de etapas
superiores, el avanzar en democracia, la estrategia de democracia avanzada
como valor en sí y como vía de aproximación hacia una sociedad superadora del
capitalismo, hacia el socialismo.
Se
trata, en definitiva, de contribuir a la búsqueda de aproximaciones con todos
aquellos sectores y personas que coincidan en esa perspectiva, que coincidan
en la necesidad de fortalecer el peso y la influencia de esta concepción,
convencidos que esto contribuye al fortalecimiento del FA y su perfil de
transformación social.
En
una palabra, se trata de contribuir a la construcción de lo que en el terreno
de la lucha social se define como la construcción de una vanguardia
suficiente.
No
pretendemos ser los únicos, ni siquiera los primeros en plantearlo. Sabemos
que hay sectores, grupos, hoy dispersos, en todo el FA, y que solamente de su
vertebración cada vez mayor, podrá surgir esa fuerza de vanguardia, no por su
autodefinición como tal sino por la claridad de sus ideas y su peso real en el
conglomerado de las fuerzas del cambio.
PROPUESTA
DE LINEAMIENTOS ORGÁNICOS Y PLAN DE TRABAJO.
En
el párrafo final que antecede hemos establecido el objetivo político esencial
de nuestro Espacio. A ello se refieren los 6 puntos que constituyen las Bases
constitutivas que hemos aprobado.
a)Se
trata ahora de discutir y aprobar lo que pueden definirse como direcciones de
trabajo, y los medios organizativos necesarios para su realización. Nos ha
parecido importante desarrollarnos en las vertientes de las que partimos:
1.- En las estructuras de base del
FA.
2.- En la militancia sindical.
3.- En el ámbito de la Universidad y
del movimiento estudiantil universitario.
En este sentido, proponemos promover
encuentros en cada una de estas vertientes, para dar a conocer nuestros
objetivos y recoger sus propias experiencias e ideas. En algunas de ellas
hemos comenzado ya a trabajar, pero es importante la incorporación de todos
aquellos compañeros afines a esos campos de actividad que hoy puedan hacerlo.
b)El
otro aspecto tiene que ver con el desarrollo ideológico, la labor formativa e
informativa, y como un tema no menor, el estudio y análisis del programa de
nuestro FA en el marco de las medidas de gobierno a implementar.
A
este respecto proponemos realizar el sábado 2 de octubre una charla y debate
sobre la concepción de democracia avanzada, tomando como punto de partida la
ponencia sobre el tema presentada por la prof. Marisa Bategazzori en el
Encuentro Marx Hoy, realizado en La Habana, que junto a nuestro primer
documento sobre el tema formarán parte de la información previa. Hemos
invitado a la comp. Marisa a realizar la introducción al debate.
A
esta labor formativa e informativa se suma la revista virtual Que Hacer, a la
que proponemos incorporar una Hoja Semanal que pueda imprimirse por parte de
todos aquellos compañeros que cuentan con el acceso a Internet, para llegar
por esa vía al conjunto.
c)
Nos parece imprescindible plantearse como objetivo la Casa del Espacio, lugar
habitual de encuentro, de reuniones, con biblioteca, edición de folletos y
otros materiales, y tal vez una computadora.
Esto requiere contar con los
recursos financieros necesarios, a partir de dos vías:
Una, la ficha de adhesión al
Espacio, y la consiguiente colaboración económica, y
Dos, contribuciones especiales,
sponsors para Que Hacer, actividades destinadas a obtener recursos.
Naturalmente, un grupo de compañeros
deberá dirigir sus esfuerzos en esta dirección.
EN
RESUMEN:
Proponemos
constituir dos grupos de trabajo: uno, para la labor formativa e
informativa, cuyas herramientas son, por ahora, la revista, la hoja semanal y
la charla debate programada.
Otro, para los recursos, con el objetivo de la
Casa, la promoción de la adhesión individual que, aparte de la contribución
económica, irá marcando el crecimiento de nuestro Espacio, y los recursos
especiales ya señalados.
En cuanto a las
vertientes en que desarrollar nuestro trabajo, debemos constituir para cada
una de ellas un grupo coordinador que instrumente la tarea.
Por último:
En cuanto al
Espacio como tal, proponemos que funcione con asambleas periódicas de
frecuencia mensual (salvo en octubre por lo que vamos a explicar), y aprobar
el grupo de coordinación que ha venido trabajando hasta el presente. En
diciembre haríamos una asamblea de balance y revisaremos estas estructuras.
Nota: en materia de fechas sólo tendríamos la
propuesta del 2/10. Creemos que de aquí al 31/10 todos habremos de concentrar
nuestros esfuerzos en la victoria electoral. Esto no significa dejar en
suspenso todo lo propuesto, pero saber que el ritmo de su plena puesta en
práctica estará condicionado a las tareas de la campaña electoral.