ESPACIO
FRENTEAMPLISTA
POR LA LIBERTAD, LA DEMOCRACIA Y EL SOCIALISMO
Síntesis del taller
efectuado el 2/10
A
partir de la ponencia expuesta por la prof. Marisa Bategazzore, cuyo texto fue
impreso y distribuido a los compañeros asistentes al encuentro, y de la
exposición inicial de la citada compañera, se generó un interesante debate, cuya
síntesis sigue a continuación. Si bien tenemos la versión completa del taller,
su extensión escapa a nuestras posibilidades de impresión, son más de 30
páginas, pero puede ser consultada por quien lo desee en nuestra página web: Intervenciones
-El origen
del concepto de democracia a partir de las revoluciones burguesas del siglo
XVII y XVIII (la revolución inglesa de 1640, la norteamericana de 1726, y
fundamentalmente la francesa de 1789 con su fundamentación ideológica, el
iluminismo, y su proyección hacia las revoluciones posteriores europeas y
americana), asi como el papel de las masas populares en esos procesos, con su
contenido democratizador, que hizo, desde entonces y más allá de sus derrotas
sistemáticas, de la democracia una reivindicación histórica de los desposeídos.
Este tema
es también un tema teórico muy importante, y así fue asumido desde sus orígenes
por el marxismo. Desde Marx (que define ya en el Manifiesto Comunista a la
revolución proletaria como “la conquista de la democracia”, hasta Lenin, que en
su elaboración del tránsito de la revolución democrática burguesa a la
revolución socialista, en Rusia de los años 1905 al 17, no ve etapas cerradas,
sino un proceso de desarrollo democrático, de profundización democrática, en la
medida de “quien comande el proceso, si la burguesía dominante o el
proletariado, incluso con esa creación democrática de las masas desposeídas como
lo fueron los soviets).
Desarrollar estas ideas en el
contexto de la región y del mundo de hoy, y en relación a los cambios sociales,
tradiciones históricas, formas del estado, forman parte de nuestra elaboración
teórica.
-En
este mismo tema, quedó planteada la cuestión de la relación, similitudes y
diferencias de conceptos como “avanzar en democracia” y “democracia avanzada”,
asi como las formulaciones originales formuladas por R. Arismendi y el entronque
que él hizo con el marxismo y el leninismo. ¿Son etapas, estadios de un proceso
histórico, o configuran, con ambas denominaciones, un sólo proceso de
aproximación al socialismo?. La historia, se dijo en el debate, la hacemos
nosotros, la hacen los hombres, y si bien actúan movidos por las relaciones que
se generan en la producción de su vida y las ideas y valores morales que
conforman el mundo subjetivo, no se trata de un determinismo basado en leyes
naturales, sino de resultantes de fuerzas que terminan apuntando en direcciones
muchas veces imprevistas. Si en la historia no jugaran factores como las
casualidades, sería “mágica”, señaló Marx.
Si nos referimos a una categoría
elaborada por Arismendi, evidentemente la tendremos que examinar, aún cuando no
seamos marxistas, en el contexto del marxismo. Por lo tanto, cuando Arismendi
define la categoría “democracia avanzada” lo hace, o en su carácter de clase o
de bloque social impulsando el proyecto o programa propuesto, por la acción de
las masas populares conscientes, organizadas y movilizadas que imprimen su sello
y marcan los rumbos.
-La
experiencia de las masas genera teoría. Es, por ejemplo la experiencia de la
Comuna, a partir de la cual Marx desarrolla su teoría del Estado, la tesis de la
necesidad de destruir el aparato burocrático represivo del mismo como condición
para el tránsito al comunismo. Se trata de no caer en esquematismos ni tesis
elaboradas de una vez y para siempre, sino de atenerse en todo momento en “el
examen concreto de la realidad concreta”. Es una de las principales
enseñanzas de Marx, y tambien de Lenin.
-Cuando hablamos de democracia
participativa, ¿de qué estamos hablando?, hablamos de la mayor integración
de toda la sociedad en la política. Es reunir, volver a unir el demos(el pueblo)
con el ejercicio de lo político. Pensemos en la Comuna de París, donde los que
ejercían los cargos públicos eran todos electos, y además eran responsables ante
sus electores y podían ser removidos por ellos. En ese sentido, la experiencia
reciente de Venezuela nos muestra la posibilidad de regímenes infinitamente más
democráticos, en el sentido que el funcionario está sujeto a la aprobación de
sus electores.
-Se
señaló también la importancia de la voluntad, de la relación entre las
condiciones objetivas y subjetivas. Las transformaciones sociales no se dan por
un proceso de maduración biológica, en un esquema determinista, en una
traspolación de las ciencias naturales a las sociales, al desarrollo histórico,
sino que en el campo de lo social interviene la voluntad, una voluntad colectiva
organizada políticamente, que transforma las condiciones políticas y opera sobre
la infraestructura de la sociedad. Y así, en última instancia, el avance en
democracia dependerá de qué concepción predomine con su influencia en el seno de
las grandes masas, imprimiendo su sello al proceso. -Democracia
avanzada implica organizaciones sociales discutiendo y aportando de cara a
un nuevo gobierno. Debe tenerse en cuenta el papel de los medios. La prensa es
parte del poder económico, y sin lugar a dudas juega un papel importante en la
formación del pensamiento dominante, en la formación de valores. Construir un
pensamiento contrahegemónico, el rescate de valores solidarios, es parte
integrante de un proceso de democratización de la sociedad.Todo
proceso de democracia avanzada implica asimismo el combate a la burocracia, y
ese combate sólo es exitoso, no a través de la teorización sobre la misma, de
advertencias sobre sus efectos perniciosos, sino a través de una real
participación de los ciudadanos en el quehacer social. La actividad social, que
incluye el control, la crítica y la autocrítica, la responsabilidad ante el
colectivo, desarrolla al individuo y lo vacuna contra el “síndrome” de
burocratización. -Se
percibió en el debate una carencia, que lo es de la izquierda en general,
del movimiento comunista internacional y de los revolucionarios en el mundo
entero. Es el abordaje de qué sociedad es la que debe superar al capitalismo. La
caída de la Unión Soviética no solo significó la caída de la estructura de un
estado, sino que liquidó lo que era una alternativa real palpable de una
sociedad que superaba al capitalismo. El gran desafío que tenemos es
construir una teoría que nos dé bases para la superación del capitalismo y
genere o delinee algunas ideas fundamentales: ¿qué es el socialismo? O ¿cómo lo
entendemos? Si el gobierno del FA genera condiciones para el desarrollo y la
profundización de la democracia, hacia dónde apuntemos esa profundización es el
desafío. Cómo desarrollar el país productivo, las nuevas formas de autogestión,
avanzar en algunos elementos que nos ayuden a la construcción del nuevo
paradigma.
-Cuando
hemos llegado a esta realidad, a una etapa superior en el camino del
progreso social, es importante, se señaló, recorrer el proceso histórico que nos
condujo a ella, las tesis que los comunistas uruguayos elaboraron en la década
del 50 y pusieron en práctica, esto es, la construcción de la fuerza social de
la revolución uruguaya, el avanzar con el conjunto del pueblo, acumular en el
desarrollo social y político, defender y profundizar las conquistas democráticas
del pueblo, incluída la lucha electoral y la posibilidad del acceso al gobierno.
La experiencia histórica, su estudio, es fundamental en el trazado de nuevas
perspectivas.
-El programa con que el FA y
sus aliados accede al gobierno no es socialista, es progresista. Eso nos
permite avanzar con la experiencia acumulada por miles de cuadros de izquierda,
y la que habremos de acumular ahora, con muchas más coincidencias y
aproximaciones, evitando errores. Dos eslabones, desarrollo productivo y
democracia avanzada, pueden ser claves en la construcción del paradigma
superador del capitalismo, que genere nuevos entusiasmos y ponga las masas en
acción En
el debate se hizo referencia a un artículo del marxista francés Lucien Seve publicado en nuestra página web con algunas reflexiones interesantes en torno a
la propiedad social de los medios de producción y de cambio como atributo del
socialismo. La propiedad efectiva de los medios de producción no se reduce a su
propiedad nominal; implica muchas otras condiciones, no sólo jurídicas sino de
hecho, en particular la capacidad de gestión, que presupone el acceso real a la
información económica y financiera, el saber teórico y práctico, la experiencia
acumulada, etc. Desprivatizar la propiedad de medios de producción puede ser
hecho de golpe, por un poder político. Socializar la capacidad de gestión ya es
una cosa mucho más larga y compleja. En este sentido, y volviendo a nuestro
tema, una etapa de aproximación democrática avanzada puede verse asimismo desde
este ángulo, como una apropiación social del saber, y no desde el plano de la
propiedad como concepto jurídico.
-La
crisis del socialismo, crisis de una concepción ideológica, es la crisis de
una construcción basada en el socialismo científico. Fue una construcción
apoyada en las tesis del marxismo, pero sobre la cual no había ninguna
experiencia, salvo la experiencia breve de la Comuna de París. Tal vez se olvidó
que el socialismo no tenía por qué ser ideal y perfecto, que era una
construcción humana, que podían cometerse errores y sufrirse derrotas. Ha sido
trágico y doloroso, pero debiera permitirnos bucear hacia atrás, recuperar las
concepciones originales, evitar el misticismo, el dogmatismo, el esquematismo, y
recuperar posiciones. Es importante volver a Lenin. es fundamental como parte
del concepto de defender la democracia en el terreno social, político, económico
, y también en cierta medida, profundizar la democracia, aunque hay aquí
experiencia propia, avances que ya ha logrado el pueblo uruguayo. como lo es a
manera de ejemplo la ley orgánica de la universidad, con los principios de la
autonomía y el co-gobierno.
-Se señalaron dos aspectos a valorar en la ponencia que dio origen al debate. Primero, que nos
introduce en la historia del concepto de democracia avanzada, y es importante,
cuando transitamos ese camino, cuando queremos profundizar en él, saber cuáles
son sus raíces, cuáles son los orígenes históricos de ese concepto. Lo
segundo es una advertencia de la ponencia, reiterada y oportuna, que nos
advierte acerca de las situaciones cambiantes en tiempo y lugares que deben
siempre tenerse en cuenta, “de pronto estamos mirando el collar y no nos damos
cuenta que nos cambiaron el perro”. O que “no sólo cambia el río, siguiendo el
aforismo de Heráclito, sino que también cambia el bañista”. Esto es importante
porque manejando los conceptos de Arismendi, de los años 60 al 80, aún estando
tan cerca, ya no es el mismo río, ni son los mismos bañistas. Y en consecuencia,
lo valioso del aporte de Arismendi, como lo valioso del aporte de Lenin, lo
valioso del propio Marx y del propio Engels, son por un lado la concepción
materialista y dialéctica de la naturaleza y la sociedad, y por otro el método
a partir del cual examinar la realidad y actuar sobre ella. -Surge una pregunta: La
democracia avanzada, ¿la concebimos como una vía de aproximación a una
sociedad que la va a superar y negar?. ¿Qué implica negar, en una acepción
dialéctica?. O, por el contrario, la superación del capitalismo no implica la
realización más plena de la democracia, cuya negación pertenece a una etapa
superior, de negación del estado? Por otra parte, ¿qué significa
avanzar en democracia?. Por lo pronto todos pensamos en el concepto de la
participación, pero no se agota en ello. También significa apropiación
democrática de parcelas de poder. También en este aspecto existen antecedentes y
estructuras que nos proveen de experiencia. Nuestro Estado tiene grandes
empresas que son la llave de la economía. La posibilidad de gestionar estas
empresas con la participación de usuarios y trabajadores da una forma concreta
de co-gestión, de integración de la sociedad civil organizada y la estructura
política, en camino a la conformación de un Estado de nuevo tipo, que no
enajene sino que integre a la sociedad civil. Tal vez a eso apunte la
construcción de un Estado de democracia avanzada. -Todo esto nos plantea nuevas
interrogantes teóricas. ¿Cómo se concilia esta vía con el principio marxista
de revolución social, de destrucción del aparato burocrático y coercitivo y
extinción del estado? ¿Vale para nuestras sociedades de estructura capitalista
dependiente, con estados construidos, en general claro está, bajo principios
republicanos y democráticos, esquemas que sí eran válidos en las sociedades
conocidas y estudiadas por Marx y Engels, o en las condiciones del absolutismo
imperial ruso estudiado por Lenin? Y aún partiendo de la repetida premisa del
“examen concreto de la realidad concreta”, ¿cómo olvidar la ineludible presencia
de la lucha de clases y la imposibilidad de un tránsito paulatino del
capitalismo al socialismo sin el necesario salto dialéctico, revolucionario?.
En próximos talleres deberemos
trabajar en estos temas, si realmente queremos tener claro por lo menos qué es
lo que proponemos.