La protesta de los clandestinos encerrados en Vincennes estalla un día después de la muerte por crisis respiratoria de un inmigrante clandestino. La Cimade acusa: centro no regular.
PARIS
Revuelta de los detenidos, prenden fuego al CPT (Centro Permanencia Temporánea) más grande de Francia
Ana María Merlo
París
El mayor CPT francés situado en Vincennes, a las puertas de París, fue incendiado el pasado domingo. El incendio comenzó luego de la protesta de los clandestinos allí detenidos que esperan ser expulsados del país. El día anterior, el sábado, un inmigrante ilegal, un tunecino de cuarenta y un años, reincidente, murió en el Centro a causa de un ataque cardíaco. Según la prefectura, los doscientos cuarenta y nueve extranjeros encerrados en Vincennes habrían «querido, legítimamente, conocer la situación» y «a pesar del intento de incendiar un colchón, en general el Centro habría quedado tranquilo por toda la noche» del sábado. Pero para la Cimade (Centro ecuménico de ayuda -organización protestante, única habilitada para visitar los CPT), la situación empeoró el domingo.
Alrededor de las 15:45 aparecieron varios focos, y ambos edificios comenzaron a incendiarse. En la confusión, la policía primero afirmó que catorce clandestinos habían fugado, luego redujeron la cifra a una sola persona. La Cimade acusa a las autoridades: el Centro «no es conforme a la reglamentación». «Hace seis meses -agrega Laurent Giovannoni, secretario general de la Cimade- que este Centro es protagonista de repetidos incendios. Era evidente que al primer incidente grave se habría puesto 'fuego a la pólvora'» vista la situación «insostenible». Para el senador socialista David Assouline este incidente «tiene que ver con la desesperación y el desamparo de gente que ve la propia vida desplomarse cuando es arrestada mientras acompaña a sus hijos a la escuela». Para el socialista Ptrick Bloche hay «una falta de transparencia en los criterios de regularización», algunos la obtienen, otros no, «sin que se entiendan verdaderamente las razones».
Pero el gobierno no tiene dudas. El incendio y los desordenes, para el ministro de la inmigración y la identidad nacional, Brice Hortefeux, el amigo fraterno de Sarkozy, que Carla Bruni encuentra «muy simpático», son simplemente «una de las numerosas ilustraciones de las consecuencias dramáticas de la inmigración irregular». La UMP (Unión por un Movimiento Popular), el partido de Sarkozy, acusa a las asociaciones de defensa de los inmigrantes de los incidentes, y pone a Resf (Red de educación sin fronteras) a la cabeza, que en el momento en el que inició el incendio estaba manifestando en las inmediaciones del Centro contra la existencia misma de este. «No es tolerable que los colectivos tipo el Resf provoquen in las inmediaciones de los CPT poniendo en peligro la seguridad de los extranjeros retenidos», afirma la UMP, que amenaza: «Se extraerán todas las consecuencias del caso, incluso judiciales», contra el Resf, que «siembra confusión y provoca desordenes y actos irreparables».
Desde el 2007 las tensiones son recurrentes en este Centro, después que en enero del año pasado otro incendio había destruido una de las alas del edificio. En Francia existen veinticinco CPT incluido el de Vincennes, ademas de otros dos centros de ultramar, en Guyanas y Mayotte. En conjunto, existen 1700 puestos. En el 2007, treinta y cinco mil sans papiers fueron retenidos en los CPT, entre estos, doscientos cuarenta y dos eran niños. La ley francesa prevé que después de 48 hs de detención tenga que intervenir un «juez de la libertad» que convalide la medida. Los sans papier arrestados pueden permanecer reclusos en un CPT hasta treinta y dos días, pero la directriz de «repatraición» recientemente aprobada por la Unión Europea aumenta el periodo de la detención hasta un año, que puede prolongarse hasta dieciocho meses si el clandestinos «no colabora».
Hortefeux se jactaba de haber elevado a treinta mil el numero de las expulsiones realizadas en Francia en un año.
Fuente: El Manifiesto (Italia, 24 junio 2008).
Traducción: Mirta Diez
“En algún apartado rincón del universo centelleante, desparramado en innumerables sistemas solares, hubo una vez un astro en el que animales inteligentes inventaron el conocimiento."
F. Nietzsche, Sobre verdad y mentira en sentido extramoral.