HUMANISMO
La vida material, social del hombre ha culminado con el desarrollo de las ideas, a las más variadas formas de expresión del pensamiento económico, social, político, ideológico.
Desde los primeros tiempos, en que el hombre comenzó a razonar, ha tratado de explicarse los fenómenos de la naturaleza, de entender el porqué de los acontecimientos que sacudían su vida cotidiana.
Como parte de la propia naturaleza, está la naturaleza social del hombre. Es imposible entender su evolución, si no es en sociedad. Ha sido una necesidad del hombre, no sólo explicar los fenómenos naturales, sino encontrar una explicación de si mismo, el porqué de su existencia.
A través de la historia las interpretaciones han sido tan variadas, como peculiares han sido las formas de su existencia.
En un estadio muy avanzado de la ciencia, es decir, en un momento de gran dominio del hombre sobre la naturaleza, en el campo de la física, la química, la biología, la matemática, en medio de una revolución científico-técnica que aparenta no terminar y donde los conocimientos se duplican cada pocos años, la sociedad disfruta y sufre, a la vez, en una magnitud incomparable, esa fuerza brutal que nada ni nadie parece poder detener.
El dominio de las leyes de la naturaleza ha llevado al hombre a los umbrales del conocimiento y de su capacidad para dominarla en forma cada vez más absoluta. Cómo no pensar que esas mismas leyes, ciegas pero dominadas, no resuelvan también los problemas de la sociedad?. Acaso no hay leyes económicas que han regido el desarrollo de las sociedades a través de milenios?, en los últimos quinientos años no han despertado las fuerzas del capital y el trabajo, del libre mercado, la libre competencia para la felicidad de todos?
Aparece como inevitable, la existencia del capital, del capitalismo, de la riqueza, junto a la miseria. Como natural, la continua concentración del poder económico (multinacionales que se fusionan todos los días), junto al hambre de millones; la opulencia de los multimillonarios, en miles de millones de dólares, junto a los miles de millones de hombres, mujeres y niños, que sólo tienen para sustentarse uno o dos dólares por día.
Traigamos aquí unas palabras del protagonista de la brillante novela, "El Talón de Hierro" de Jack London del año 1907:
"...Pero vuelvo a mi acusación. Si el poder de producción del hombre moderno es mil veces superior al del hombre de las cavernas, ¿por qué, pues, hay actualmente en los Estados Unidos quince millones de habitantes que no están alimentados ni alojados convenientemente y tres millones de niños que trabajan? Es una grave acusación. La clase capitalista se ha hecho pasible del delito de mala administración. En presencia de este hecho, de este doble hecho -que el hombre moderno vive más miserablemente que su antepasado salvaje, en tanto que su poder productor es mil veces superior-, no cabe otra solución que la de la mala administración de la clase capitalista, que sois malos administradores, malos amos y que vuestra mala gestión es imputable a vuestro egoísmo. Y sobre este punto, aquí esta noche, frente a frente, no podéis responderme..."
Desde siempre el hombre intentó explicar los fenómenos de la naturaleza, la sociedad y de su propio pensamiento. Y lo hizo desde la perspectiva en que vivía, acotado por el momento y el lugar, por las enseñanzas que recibió. Momento histórico que le tocó vivir; tiempo y lugar donde forjó su propia experiencia; coyuntural y breve, directa, diariamente, donde se desarrollaba y luchaba por su vida. En esas condiciones se imagina, pensaba y piensa, se explica los fenómenos de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento.
Este ha sido tema de poetas y escritores durante siglos, de filósofos, ideólogos y políticos.
El Pensamiento dominante actúa como una droga, penetra en el conjunto de las grandes masas, paraliza sus acciones, confunde sus propios pensamientos, crea contradicciones falsas entre los mismos,
Compra a algunos, confunde a otros.
El humanismo como desarrollo conjunto y positivo de la humanidad hacia la solución de los problemas esenciales de alimento y abrigo (vestimenta y vivienda), para todos los habitantes del planeta, de la educación y la salud, el ocio y el mejor disfrute de la vida en cuanto a actividades artísticas, deportivas, de esparcimiento, etc. deberían ser los problemas hoy a resolver para el conjunto de la humanidad.
Que sentido tiene la discusión política; es necesario el mercado y la competencia?, el estado debe proteger a los ciudadanos?, debe intervenir más, menos, igual (a qué)? qué es la democracia, la libertad, sirven para algo? es bueno o malo el capitalismo? el proteccionismo es necesario? es mejor el liberalismo? económico o político? el socialismo es posible?
Pero; política, economía, sociología son ciencias que tratan de explicar el comportamiento de los hombres. Estudiar y explicar el porqué de los fenómenos sociales.
Reflexionemos junto a un gran americano:
"... Se ha de tener fe en lo mejor del hombre y desconfiar de lo peor de él. .... Los pueblos han de tener una picota para quien les azuza a odios inútiles; y otra para quien no les dice a tiempo la verdad...." ...
".. El vino, de plátano; y si sale agrio, ¡es nuestro vino! Se entiende que las formas de gobierno de un país han de acomodarse a sus elementos naturales; ... que la libertad, para ser viable, tiene que ser sincera y plena; que si la república no abre los brazos a todos y adelanta con todos muere la república...."
"...allí donde se gobierna, hay que atender para gobernar bien; y el buen gobernante en América no es el que sabe cómo se gobierna el alemán o el francés, sino el que sabe con qué elementos está hecho su país, y cómo puede ir guiándolos en junto, para llegar, por métodos e instituciones nacidas del país mismo, a aquel estado apetecible donde cada hombre se conoce y ejerce, y disfrutan todos de la abundancia que la Naturaleza puso para todos en el pueblo que fecundan con su trabajo y defienden con sus vidas. El gobierno ha de nacer del país. El espíritu del gobierno ha de ser el del país. La forma del gobierno ha de avenirse a la constitución propia del país. El gobierno no es más que el equilibrio de los elementos naturales del país...."
José Martí (Nuestra América)